¿De dónde vienen los tamales?

De chile, dulce y manteca. Los tamales están presentes desde tiempos prehispánicos.

Aunque no hay un origen claro de los tamales como tal, se sabe que el tamal es mesoamericano y que se consume en lugares como Bolivia, Guatemala, Perú y Chile, por mencionar algunos. Según datos de la revista de Arqueología Mexicana, hay registros que desde la época prehispánica, se utilizaba la técnica de envolver masa con algún relleno en hojas de maíz a manera de ofrenda. Existen registros en pinturas y textos de que los tamales existían en esa época.

Para la elaboración los “primeros tamales”, se tenía que usar molino de nixtamal y un metate para el molido de la masa. Se cree que la cocción era en vasijas. A lo largo de los años, la técnica se ha modificado, hasta lo que conocemos hoy: tamales cocidos al vapor y la mezcla por lo general se bate con masa ya hecha.

En México existen alrededor de 5,000 tipos diferentes de tamales, cada estado le pone su toque personal. Por ejemplo, en las costas de Oaxaca los hay de mole con camarón y acuyo, en Michoacán están las corundas y en Yucatán se comen de cochinita pibil.

En otros países como Guatemala los hacen de gran tamaño con pollo y salsa envueltos en hoja de plátano, parecidos a lo que hacemos aquí. En Perú, por ejemplo los hacen de choclo (maíz), maní tostado y aceitunas. Cada lugar los hace a su forma, como es el caso de Chile, donde les llaman humitas y los hacen de maíz, con salsa y sin proteína.