5 plantas comestibles que debes tener en tu jardín

Una forma de ayudar al planeta es cultivar tus propias verduras y plantas.
plantas comestibles

Si tienes una terraza o un jardín, sembrar tus hierbas y plantas comestibles es una gran forma de alimentarte sanamente. Aparte, a medida que el cambio climático es más evidente y preocupante, cada vez es más importante que cambiemos ciertos hábitos, para sumar acciones positivas al mundo en el que vivimos.

Una gran opción es consumir productos orgánicos y locales, ¿qué mejor que estos los plantes tú mismo? Conoce cinco plantas comestibles mexicanas que puedes tener en tu jardín o en macetas grandes.

Huauzontles

El huauzontle pertenece a la familia de los quelites y del amaranto. Sus semillas las puedes conseguir en el mercado de plantas Xochimilco y colocarlas en palets de madera en tu jardín o macetas de barro grandes en tu balcón o terraza.

Con ellos puedes hacer tortitas capeadas en salsa de jitomate, croquetas o incluso ensaladas tibias.

Chaya

Esta planta yucateca, también es de la familia de los quelites. Antes de comerla debe hervirse, ya que cruda puede generar reacciones tóxicas. Es muy alta en vitaminas y minerales.

La puedes utilizar para hacer agua, tamales, arroz y hasta huevos revueltos. Le da un toque fresco y herbal a tus preparaciones.

Acelgas

Las acelgas son plantas que crecen muy rápido (aproximadamente 6-8 semanas) y son altas en fibra y hierro. Son perfectas para incorporar en ensaladas, sándwiches y guisos vegetarianos.

Verdolagas

Las verdolagas son una excelente fuente de magnesio. Crecen muy rápido y se extienden mucho, lo mejor es mantenerlas en una maceta grande y consumirlas regularmente. Quedan muy bien con cerdo, en tostadas o simplemente en una ensalada.

Epazote

El epazote es una de las plantas comestibles más populares en nuestro país. Las puedes conseguir en prácticamente cualquier vivero de la ciudad y mantener en una maceta mediana en tu casa. Es muy aromática y versátil por la que la puedes agregar a salsas, quesadillas, guisos, ensaladas y hasta en la masa de las tortillas.