Salazar tiene un diseño que intenta imitar un granero pero “con estilo” construido en el octavo piso del #333 de Paseo de la Reforma, con el Ángel de la Independencia como testigo.

Se trata de un espacio diseñado para sacarnos de la ciudad, sin salir de ella en un contexto casual y de lujo discreto. Muy pronto, un speakeasy y un wine bar complementarán la oferta en este escaparate. 

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Su concepto gastronómico es para compartir. La cocina está a cargo del chef Allan Yáñez, que trabajó en restaurantes como Martín Berasategui en Lasarte o Akelarre en San Sebastián, ambos restaurantes con 3 estrellas Michelin. Allan hace que lo complicado se vea y se sienta simple, trabajando con ingredientes de temporada, orgánicos y de productores locales, que son utilizados para crear versiones propias de platillos clásicos, que no pretenden ser “fine dining” pero son llevados a otra categoría con técnica y cuidado al detalle.  

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Sus dos platos estrella son: el pollo ahumado, rostizado y orgánico de la Granja Kobayashi (con 16 horas de proceso, servido con gravy de pollo y verduras confitadas) y el poro asado con vinagreta de mandarina y mousseline de alcaparras, coronado con ikura curado al sake. 

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Toda su carta es impecable, sabrosa, abundante e inolvidable. Tal es el caso de los ostiones calientes con tocino y beurre noisette, la almeja acevichada con ponzu de jitomate y hummus negro, la ensalada de betabel con queso de cabra y la pesca al grill con mousse de alcaparra y cebolla cambray frita. 

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“Creemos que la restauración y hospitalidad son procesos dinámicos que se alimentan tanto del anfitrión como del huésped o comensal. Es un baile, no es un servicio, requiere de práctica y atención, pero también de ritmo e intuición. La hospitalidad es una colaboración del invitado y del que invita. En el caso de Salazar el anfitrión es, a su vez, una colaboración de diferentes expertos en distintas disciplinas”, explica Edo Kobayashi, fundador de Kobayashi Group, grupo restaurantero con conceptos en México, Miami, Nueva York y Tokio.

Detrás de este proyecto están Kobayashi, como director creativo, Iterativa y Dorado, empresas especializadas en el desarrollo de conceptos inmobiliarios y de entretenimiento, respectivamente.

Redes: @salazar.rest / @allanyagon 

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