¿Por qué el vino tinto solo le mancha los dientes a algunas personas?

Hay dos factores, uno tiene que ver con el vino y otro con el que lo bebe.
vino tinto mancha los dientes

Para quienes se les manchan los dientes con el vino —como a mi— es una situación incómoda. Saber que mostrarás la evidencia del vino que disfrutaste en tu sonrisa entintada durante horas. Y lo que vuelve la situació es que es no a todos les sucede.  

También te puede interesar: Cómo ordenar vino en un restaurante como si fueras un profesional

Existen dos motivos por los que el vino tinto mancha los dientes de algunas personas. El primero tiene que ver con los componentes ácidos del vino, específicamente uno llamado antocianina. Este compuesto es lo que le da el tono rojo a los tintos, lo que les da astringencia por medio de los taninos, desgraciadamente su acidez degrada el esmalte de los dientes a nivel microscópico haciendo que el mismo pigmento también se una a los dientes.

Ahora hablemos de por qué esto no le sucede a todos. Hay algunas personas que están más preparadas para soportar la acidez del vino. Aquí entra en juego la genética, edad y cuidado general de los dientes. Quienes han sido beneficiados con un esmalte fuerte y resistente, no pasarán el momento incómodo de tratar de desmanchar sus dientes después de unas copas. Cuando se ha desgastado es más probable que tu boca termine entintada. La placa es otro factor porque los taninos se unen a esta, por ello el odontólogo Uchenna Akosa recomienda en Vox lavar tus dientes 30 minutos antes de tomarlo. 

También te puede interesar: ¿Sabías que no todos los vinos son veganos?

Otra recomendación es que si eres propenso a que se te “pinten” los dientes con el vino optes por tintos con menos taninos como un Grenache  o un Pinot Noir, aléjate de los vinos con mucho paso en barrica como el Cabernet Sauvignon o el Sangiovese. Por último tomar vino blanco antes que el tinto también aumenta las probabilidades de que terminar con los dientes morados, porque el vino blanco también tiene acidez que te altera el esmalte, aunque no lo mancha.