¿Cómo surgió la mostaza que comemos?

Esta planta se hizo tan popular que ahora es de lo más común comerla como condimento y complemento.
mostaza

La mostaza, en sí, es una planta de uso milenario y medicinal. Se tiene registro que la planta de la mostaza, procedente de Medio Oriente y Asia, era utilizada desde los 3000 años a.C. 

Los romanos y griegos hacían un polvo para preparar una salmuera con el fin de especiar carnes y pescado. De igual manera, se utilizaba a manera de curación antiinflamatoria (cataplasma). Muchas familias la elaboraban de manera artesanal con canela y una especie de puré de uva.

Una de las primeras recetas en forma con el condimento fue la sopa de mostaza creada por Taillevent, el destacado cocinero de la Edad Media. Esta receta evolucionó y para el siglo XVI, la mostaza en sólido y más espesa (como ahora la consumimos) ya era muy popular. 

En Francia existen muchos tipos: en grano, con especias, con hierbas y probablemente muchas más que no llegan de este lado del Atlántico. Pero sin duda uno de los tipos más famosos es la Dijon, originaria de la zona de Dijon en la región de Borgoña. La gran particularidad de esta, es que contiene Verjus, que es jugo de uva blanca (de mosto semi fermentado), el cual funge como solución ácida que balancea la mezcla.

¿Pero qué hay de la mostaza amarilla chillante que ves en los puestos de hot dogs?

En 1904, Geroge J. French (fundador de French’s) introdujo un nuevo ingrediente a la mezcla: la cúrcuma. Y aunque no está totalmente confirmado que French fue el inventor de este tipo de mostaza, sí se le atribuye su popularidad.

Actualmente a lo largo del planeta, la mostaza (junto con la cátsup) es de los condimentos más consumidos para acompañar comida rápida y existen muchísimas marcas que la comercializan. No es extraño que cada vez existan más combinaciones de mostaza con otros ingredientes como las que tiene chipotle o un poco de miel.