Estas son las consecuencias del COVID-19 en la industria alimentaria, según la FAO

Desperdicio de alimentos, hambruna y retrasos en el suministro de alimentos son parte de esta crisis.
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Recientemente un artículo de la revista Time habló de cómo la industria alimentaria se ha tenido que adaptar ante los cambios de esta nueva normalidad. La crisis actual ha escalado rápidamente y ha dejado muchas incógnitas a su alrededor, según afirma un informe en la página de la FAO

El suministro mundial de alimentos se ha visto afectado en todos los niveles: producción, administración, distribución y venta. De acuerdo al reportaje de Time, las consecuencias de la crisis sanitaria podrían causar un impacto devastador al momento de acceder o comprar alimentos en el futuro. Al menos 256 millones de personas corren el riesgo de padecer hambruna en lo que queda del año, según el artículo.

Además, el desperdicio de alimentos a nivel mundial ha sido sorprendente. Debido a la cuarentena y a las restricciones de sanidad, tanto fábricas como granjas enteras han cerrado o suspendido su producción, lo que implica que la demanda de alimentos ha cambiado, puesto que los restaurantes no están teniendo las mismas ventas ni consumo de antes.

“Si bien los productores de alimentos aún pueden tener demanda por su producción, las interrupciones en las cadenas de suministro y los mercados agroalimentarios también pueden hacer que sus medios de vida sean menos seguros, especialmente de países con políticas estrictas que están llevando a una reducción en la demanda general. Además, dada la estacionalidad de los sistemas de producción agrícola, la mayoría de los productores de alimentos de la actualidad, especialmente en el mundo en desarrollo, se dedican a actividades no agrícolas y fuera de la finca o parcela, tanto a nivel doméstico como internacional, para apoyar a sus medios de vida y obtener capital para invertir en su terreno“, detalla la FAO en una investigación acerca de los impactos de la pandemia en la industria alimentaria.

Por ejemplo, la leche en Estados Unidos y parte de Reino Unido se ha desperdiciado debido a que las cafeterías no han abierto de manera regular. La cosechas también se han visto afectadas, ya que muchos de los agricultores no pueden obtener con la misma facilidad semillas y fertilizantes para sus nuevos cultivos. Además, la cadena de producción se ha entorpecido con las restricciones y retrasos en el mundo.

Los impactos de la pandemia en la industria alimentaria se esperan a corto, mediano y largo plazo en los próximos meses, según datos de la FAO. Y sin duda, tendrá consecuencias en la salud y hábitos alimenticios a nivel mundial. El consumo local podría ser una de las claves para tener una alimentación saludable y flujo económico durante estos tiempos de crisis.