Las ventanas de vino (que surgieron en el año 1600) están de vuelta en Italia

Casi 300 de estas pequeñas ventanas de servicio se han catalogado en toda la Toscana.
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De acuerdo con Google Trends, la frase “distanciamiento social” era esencialmente desconocida antes de marzo, pero Google Trends no se remonta a la década de 1600. Después de que la peste azotó Florencia en 1634, el erudito Francesco Rondinelli escribió sobre uno de los mecanismos de supervivencia de la ciudad italiana: pequeñas ventanas de vino que permitían a los comerciantes pasar esta bebida a través de un pequeño agujero en la pared para evitar el contacto directo con los clientes.

Desde 2015, tres florentinos lanzaron la Associazione Buchette del Vino, –aka la Asociación de las Ventanas de Vino- para catalogar este fenómeno histórico para las futuras generaciones. Cinco años más tarde, cuando una pandemia moderna se ha extendido en la ciudad, estas ventanas no sólo son de actualidad, sino que algunas se están utilizando para su propósito inicial. 

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La Asociación de las Ventanas de Vino explica que nunca existieron cifras oficiales sobre la cantidad de aperturas en la ciudad, pero han estado realizando su propio censo, una tarea complicada, ya que muchas han sido cubiertas o eliminadas; existen alrededor de 150 en las paredes de la ciudad vieja de Florencia, mientras que más de 100 se han catalogado fuera de ellas y en toda la Toscana, región en la que aparentemente estas ventanas son únicas. (Hay una lista y mapas en el sitio web de Buchette del Vino).

“Las ventanas de vino se fueron extinguiendo gradualmente, y muchas hechas de madera se perdieron permanentemente en las inundaciones de 1966”, dijo Matteo Faglia, uno de los fundadores de la asociación, al sitio Insider. “Queremos poner una placa junto a cada ventanas de vino, creemos que la gente las respetará más cuando entiendan lo que son y su historia”.

Cuántas de ellas están siendo usadas nuevamente por el  COVID-19 es recuento completamente diferente. “Sólo una ventana de vino estaba activa antes de Covid-19. Hay cuatro en este momento“, comentó Faglia a Food & Wine. Ha habido informes de que varias han reabierto desde el brote de coronavirus, y no sólo sirven vino, sino también alimentos y otras bebidas. “Los propietarios de la ventana de vino en Via dell’Isola delle Stinche, la heladería Vivoli en Florencia, han reactivado su ventana para ofrecer café y helado, no vino”, escribió Diletta Corsini, otra cofundadora de la asociación, en un artículo en mayo. “Otras dos ventanas de vino cercanas, la de la Osteria delle Brache en la Plaza Peruzzi y la de Babae en la Plaza del Espíritu Santo, nos han hecho retroceder en el tiempo al ser utilizadas para su propósito original: la venta de vino socialmente distante”.

En el caso de Osteria delle Brache, también puedes tomar cócteles como Aperol spritz -una bebida con mucha historia italiana-, aunque no te remontarán exactamente a los días de la Peste Negra. Desde luego, los resultados se han convertido en una oportunidad genial para Instagram

Y aunque el sitio web de Buchette del Vino no se actualiza regularmente, el grupo también busca ventanas de vino casi a diario en Facebook. De hecho, el 30 de julio, la asociación proclamó con orgullo: “¡Otro agujero reabierto!”. Resulta que esta horrible pandemia también ha reavivado y preservado una increíble tradición toscana.