El año pasado, José Andrés demostró ser uno de los filántropos más generosos y decididos que se involucran y trabajan en cualquier tipo campo.
En 2018 está recibiendo el reconocimiento que merece: recibió una gran ovación en los Oscar el pasado febrero y un reconocimiento por parte de la Fundación James Beard, que  lo nombró Humanitario del Año 2018.
Tufts University también lo honrará con un doctorado honorario más adelante este año, y será orador principal de la Facultad de Ciencias y Política de Friedman School of Nutrition.


Andrés se convertirá en Doctor Honorífico del Servicio Público por su trabajo humanitario: en 2017, Andrés y World Central Kitchen sirvieron 3 millones de comidas en Puerto Rico -más que el gobierno de E.U.A- y prepararon comidas para las víctimas del huracán Harvey. De hecho, Andrés voló a Dallas y luego condujo por su cuenta a Houston, deteniéndose por Target para recoger los suministros en el camino con el fin de comenzar a alimentar a las personas de inmediato, antes de que su equipo pudiera unirse a él.

Incluso antes de que ganara notoriedad por su trabajo humanitario, fue reconocido como una de las 100 personas más influyentes de Time en 2012.

Andrés hace más que brindar ayuda a las víctimas de desastres naturales -y aunque eso es más que suficiente-, también defiende los derechos de los inmigrantes, sin los cuales, afirma, los restaurantes no podrían funcionar. Incluso se presentó para apoyar una manifestación contra la violencia armada el fin de semana pasado, entregando comida gratis a los manifestantes.

En un futuro próximo, Andrés planea escribir memorias sobre sus experiencias trabajando en Puerto Rico, llamada We Fed an Island: The True Story of Rebuilding Puerto Rico, One Meal at Time, que saldrá en septiembre de este año.
Mientras tanto, sin duda, continuará discutiendo textualmente con el presidente sobre sus políticas de inmigración en Twitter. El chef nunca se ha detenido en lo que respecta a sus creencias políticas, y esa es solo otra razón para respetarlo.