¿Por qué te deberías comer las flores que adornan tu comida?

La flores comestibles aportan mucho más a tu platillo de lo que imaginas.

El uso de flores o brotes es muy común en el mundo gastronómico y probablemente las has visto en algún platillo o postre. Lo que muchos no saben, es que no sólo están ahí para adornar tu plato, las flores aportan frescura, color y aroma a la comida.

Además, el trabajo detrás de su recolección es un proceso muy elaborado. Todo comienza en el jardín muy temprano, hay que cortarlas antes de que salga el sol para que no se estropeen. Después hay que seleccionarlas y limpiarlas (lavarlas y secar pétalo por pétalo).

También te puede interesar: ¿De qué depende el color del maíz?

En muchos lugares las utilizan frescas o las meten al refrigerador (duran una semana), pero lo mejor siempre es consumirlas recién cortadas.

Pexels

Existen muchos tipos de flores comestibles pero las más famosas son: las begonias ( que aportan acidez), las flores de azahar (que dan un aroma cítrico), flores de romero (es como la planta pero un poco más sutil), rosas y violetas, estas últimas con un sabor ligeramente mentolado.

Lo mejor cuando vas a un restaurante donde sirven flores en sus platillos es probarlo como está servido, te puedes llevar una sorpresa.