
A los italianos se les pueden discutir muchas cosas, pero con la pasta conviene ir con cuidado. Puede evolucionar e incluso ponerse las zapatillas para correr una maratón, pero debe seguir sabiendo a pasta y mantener ese punto al dente que admite pocas interpretaciones. Esa es la idea con la que Garofalo lanza en España High Protein, dirigida a quienes desean aumentar su aporte de proteínas sin despedirse de uno de los grandes placeres de la cocina italiana.
El tramo de costa italiana que los amantes de la pasta deben conocer
La novedad llega en dos formatos clásicos: spaghetti y penne ziti rigate. Los primeros funcionan con preparaciones muy diferentes; los segundos, gracias a sus estrías, están hechos para atrapar bien cada condimento. Porque una pasta puede mejorar su perfil nutricional, pero también debe recoger la salsa como manda la tradición.
El secreto está en el trigo
La clave de High Protein es Altograno, una harina exclusiva de Garofalo enriquecida con germen de trigo desgrasado. Su proceso de molienda permite obtener una pasta con 19 gramos de proteína por ración, más fibra y menos hidratos de carbono que una convencional.

Sin proteínas añadidas ni mezclas con harinas de legumbres, conserva el sabor del trigo, la textura firme y la resistencia durante la cocción. En otras palabras, se comporta en la cazuela y en el plato como espera cualquier italiano.
Garofalo nació en 1789 en Gragnano, localidad de Campania estrechamente ligada a la historia de la pasta. Su situación entre el golfo de Nápoles y los montes Lattari, unida al conocimiento acumulado durante generaciones, la convirtió en uno de los grandes centros pastificios de Italia. Integrada desde 2014 en el grupo español Ebro Foods, la marca está presente en más de 60 países y cuenta con la certificación IGP Pasta di Gragnano para parte de su producción.
Cuando la pasta sale a correr
La gama forma parte de la campaña internacional “Fueling all runners”, que llevará a Garofalo durante 2026 a maratones como las de Madrid, Roma, Berlín, Londres, Los Ángeles y Sídney.
En España se organizarán degustaciones, encuentros y colaboraciones con clubes de corredores. La iniciativa se dirige especialmente a quienes incorporan el movimiento y el bienestar a su vida diaria sin ser deportistas profesionales. Una forma muy italiana de recordar que cuidarse y comer con gusto son perfectamente compatibles.
Celebra a la cocina italiana en estos restaurantes
La dietista italiana afincada en Sevilla Sara Bassi recuerda que las proteínas ayudan a conservar la masa muscular, favorecen la recuperación y prolongan la sensación de saciedad. Su recomendación es acompañar la pasta con verduras, una fuente proteica de calidad y aceite de oliva virgen extra.
Jordi Cruz le pone pollo al ajillo
Garofalo ha contado con sus chefs embajadores Jordi Cruz y Gianni Pinto, además de distintos creadores de contenido, para mostrar las posibilidades culinarias de High Protein.

Jordi Cruz propone spaghetti con pollo al ajillo, un encuentro entre dos sabores profundamente populares. Gianni Pinto, chef italiano al frente de Noi en Madrid, sirve una ensalada de penne con mozzarelline, cremita de gazpacho, cherris confít y albahaca. Por su parte, Giulia, conocida en redes como @cookwithgiulia, combina los spaghetti con ajo negro y tartar de atún.
Tres interpretaciones muy distintas que persiguen un mismo objetivo: adaptar los valores nutricionales sin traicionar el placer de comer un buen plato de pasta.
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