¿Cómo escoger tu pavo en el supermercado?

Lo mejor es comprarlo natural y libre de antibióticos.

Entrar a un supermercado en temporada navideña, puede ser un poco intimidante. Aún más si es nuestra primera cena como anfitrión y no sabemos muy bien cómo y dónde comprar el pavo. Sobre todo cuando se trata de cocinarlo, hay que tomar en cuenta el peso, el número de invitados, las restricciones alimenticias y un sinfín de cosas que en medio del pasillo de los enlatados nos empiezan a preocupar.

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Comprar un pavo no es tan difícil como parece. Sólo hay que fijarse muy bien en los detalles y leer muy bien cada letra del empaque, puede haber sorpresas como el “pavo horneado”, “pavo precocido” o “pavo relleno”.

Aquí una pequeña lista de las diferencias entre los pavos del supermercado:

Natural

El pavo natural es aquel que no tiene ningún tipos de salsa, colorante o sazonador extra. Claro que natural no es sinónimo de sano, ya que muchos son inyectados con antibióticos para crecer su tamaño. Lo mejor es buscar un pavo natural y orgánico. Sí, el tamaño será menor, pero el sabor y la calidad mucho mejor.

Ahumado

Este tipo de pavos, están precocidos y sazonados. No es necesario que lo laves e incluso su cocción es más rápida. Pero si te soy honesta, no creo que sea lo mejor, fácilmente puedes terminar con un pavo súper duro y seco. Cocinar debe ser divertido y si lo vas a sufrir con uno ahumado, mejor evítalo.

Horneado

Sí, el pavo horneado existe. Por lo general lo venden en lugares como Costco, Sams e incluso en Superama. Son aves que cuando los abres tiene una apariencia extraña, ya que la piel gracias a la humedad de los refrigeradores se hace blanda. No digo que esté mal utilizarlo, pero si lo compras toma en cuenta que no tendrás un platillo igual de vistoso que el de uno natural.