Comer en exceso es peor para el planeta que desperdiciar comida

comer en exceso

La huella de carbono, ese conteo de CO2 que producen las acciones humanas parece estar presente en todo lo que hacemos. En cuanto a la comida, una dieta altamente carnívora, no consumir productos locales y desperdiciar comida son de las acciones más castigadas. Pero existen otras con las que también dañamos al planeta, que quizás desconocías. Ahora la ciencia ha descubierto que comer en exceso es una de estas.

Ya sabemos que el sistema alimentario es mas que perfectible y una de las fallas más analizadas es el desperdicio. Pero hay un eslabón que no se toma en consideración usualmente y es el consumo en exceso. Esto no solo es un problema de salud, también se une al desperdicio alimentario cuando se toma en cuenta los recursos que se necesitan en la producción.

Uno de los estudios que ha analizado la situación fue realizado por investigadores de la Universidad de Edimburgo, quienes midieron la cantidad de comida que se desperdicia en las diez etapas del ciclo de producción. Los investigadores estimaron que tiramos el 20% de todo lo que llega a las tiendas, la mitad de esto se va en el consumo excesivo. 

Aunque este número es preocupante, no es nada al compararse con la huella ecológica que deriva de la glotonería. Un grupo de investigadores de Italia descubrió que la cantidad de recursos necesarios para producir esa comida extra, supera la cantidad de recursos utilizados para producir la comida que se desperdicia.

Los investigadores realizaron los cálculos usando el peso e Índice de Grasa Corporal de la población de cada país y la disponibilidad de grupos alimentarios. El resultado mostró que “el sobrepeso corresponde aproximadamente a 140 mil millones de toneladas de desperdicio alimentario global” —el desperdicio total de alimentos en el mundo es de 1.3 mil millones de toneladas. 

Cuando se trata de comer en exceso usualmente solo tomamos cuenta cómo puede afectar nuestra salud, pero estos resultados muestran que el costo ecológico es muy alto. Dicho de la forma más simple, la gula es mala para tu cuerpo y para el planeta. Hacer conciencia sobre este problema puede derivar en un sistema alimentario más justo y responsable. Puedes empezar por racionar mejor tus porciones con esta es una buena guía.