Akuma surgió como una propuesta gastronómica del chef Hiroshi Kawaito (San To) en colaboración con Edgar Mejía (The Dank). El concepto es simple: un izakaya con una buena oferta de cervezas artesanales mexicanas y comida japonesa en un ambiente relajado.

El espacio es pequeño y de decoración minimalista —sólo encontrarán una pared con botellas de sake y un par de souvenirs japoneses—. Hay una barra en el centro que funge como la cocina central, de donde salen todas las preparaciones. Uno puede sentarse ahí para ver el show en primera fila, elegir una de las mesas de su alrededor o bien optar por las mesas montadas en la acera a manera de terraza.

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El concepto de la carta fue ideado y curado por Kawaito y la praxis está a cargo de su discípulo Gael Torres y el cocinero Alan Mejía. En conjunto lograron un menú variado, de porciones justas y platillos pensados para compartir.

La especialidad de la casa es la tostada de jaiba de concha suave con tartar, escabeche de col y hojuelas de bonito. Es una montaña pequeña donde el sabor avinagrado contrasta con lo goloso de la jaiba frita y texturas crujientes. En los nigiris y sashimis brilla la frescura del pescado, gracias a la destreza del maestro de sushi que apenas toca la carne para hacer los cortes y así mantiene la textura firme de pescados como el atún, la lobina y el hamachi.

Para quien prefiere un platillo caliente, generoso y de sabor cumplidor está el ramen o el udon. El oyster bar de Akuma incluye ostiones kumamoto, almeja chocolata y pata de mula, entre otras. Aunque la propuesta de la casa es un ostión empanizado, es mejor no irse por el camino fácil del panko y probar el producto fresco.

La oferta de bebidas tiene tintes más tradicionales como el whisky y sake japonés (además del mexicano Nami) que se complementan con cervezas mexicanas artesanales como la Colimita, Cyprez, Rrëy, Loba y Wendlandt.

Si quieres olvidarte del estrés de la semana con una tostada y una bebida, estás en el lugar indicado. No encontrarás alboroto, sólo un rinconcito dispuesto a apapacharte.

¿Dónde? Luz Saviñón 1261, Narvarte Poniente, CDMX. Costo promedio: $500 p/p., IG: @akumamexico