¿Por qué las cervezas artesanales saben distintas a las industriales?

Desde la filosofía hasta el proceso, conoce las diferencias entre estos tipos de cerveza

enero 21, 2020

¿Por qué las cervezas artesanales saben distintas a las industriales?

Foto: Evan Dvorkin / Unsplash

Como con todas las cosas buenas de la vida, el tiempo invertido en un proceso y el cuidado a la materia prima va a cambiar mucho el resultado final de lo que sea que estés haciendo. Pero en el caso de las cervezas artesanales y las industriales esta no es la única razón de la diferencia en sus sabores; el estilo es otro de los principales motivos.

Nos queda claro que en México amamos la cerveza —según Cerveceros de México consumimos unos 6.5 litros mensuales por persona—, pero lo que es real es que no tenemos una gran cultura cervecera. Generalmente separamos las cervezas entre claras (Lager) y oscuras (Ale), pero el tema es mucho más complejo (acá tenemos una guía de los estilos de cerveza artesanal más comunes por si te dio curiosidad) y existen cientos de clasificaciones.

Hablemos de las principales distinciones para entender por qué su sabor y textura suele ser tan diferente.

Las cervezas artesanales tienen un proceso de elaboración pequeño y bastante cuidado, muchas no utilizan aditivos artificiales. La fórmula es desarrollada por un maestro cervecero que experimenta con maltas, lúpulos y levaduras hasta obtener un resultado que le guste, esto es lo que llaman receta. Las microcervecerías más pequeñas incluso embotellan a mano y pueden tratar de crear varios estilos y perfiles de sabor de la marca.

Con las industriales se tiene una receta ya probada y se hace una cerveza que podría describirse como más genérica, el proceso en cantidades enormes en una fábrica y casi todo es automatizado.

Otra distinción está en que las cervezas artesanales intentan apegarse a la producción tradicional, por lo que no usan aditivos —como colorantes, conservadores o retenedores de espuma— y tienen un gran cuidado de los ingredientes base. La espuma también es el resultado directo de la fermentación del mosto, mientras que en las cervezas industriales se permite la inyección de gas para obtener una mejor textura.

Además está la parte creativa, las microcervecería experimentan, cambian sus recetas y buscan diversificar el producto, mientras que las grandes cerveceras suelen apegarse a los estilos más clásicos y populares.

Si quieres probar los brebajes que están haciendo los cerveceros artesanales de México existen lugares como Hop The Beer Experience o The Drunken Dog que cuentan con una variedad enorme de cervezas, otra opción es ir a un microcervecería —como The Falling Piano o Cervecería Reforma— donde además de probar distintos estilos puedes ahondar en la elaboración de sus cervezas.

También vale la pena destacar que existe un problema con la tendencia, ya que no hay una regulación, por lo que grandes monopolios están creando cervezas y etiquetándolas como artesanales y también hay algunas cervezas artesanales cuya calidad no es la idónea para el mercado. Como todas las tendencias en gastronomía habrá que esperar a que se regularice la clasificación.

Al final no se trata de elegir una sobre la otra, una cerveza comercial se puede disfrutar tanto como una artesanal, es una cuestión de gustos y probablemente de lo que se te antoje más en el momento. Pero lo que sí vale la pena destacar es que gracias a las cervezas artesanales tenemos la oportunidad de probar y conocer distintas caras de dicha bebida. 

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