¿Qué hacer con las sobras de vino de tu última cena?

Por si no tienes muchas ganas de seguir bebiendo, pero no quieres desperdiciarlo
sobras de vino

Si eres un fanático de la sobremesa es probable que esta situación no te suceda muy a menudo. Pero si llegaste a abrir una botella de vino que no te terminaste y simplemente no tienes ganas de tomarla, hay una cantidad interesante de cosas que puedes hacer con estas sobras de vino. Acá te dejamos unas ideas.

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Conviértelo en cubos de hielo 

Esta es una de las soluciones más sencillas. Toma una charola de hielos y vacía el restante de vino que tengas, guarda la charola dentro de una bolsa hermética para que te duren más tiempo. Podrás conservarlos por hasta dos meses y usarlos como base de un platillo, para agregar sabor a un guiso, hacer un coulis con frutos rojos para agregar a tus postres e incluso usar los cubos en una sangría para enfriarla sin que pierda cuerpo.

Vinagre

Si olvidaste el vino por días y su sabor ya no es óptimo para cocinar o beberlo todavía puedes aprovecharlo. Necesitarás comprar un vinagre sin pasteurizar y sin filtrar —como la mayoría de los vinagres de sidra de manzana— ya que aportan el cultivo de bacterias que permitirá la fermentación de tu vinagre. Añade 2 partes del vino por 1 de vinagre en un frasco de cristal de boca ancha limpio y cubre con una manta de cielo. Déjalo a temperatura ambiente por un mes y prueba, para ese momento las bacterias ya deberían haber su magia. Durante el proceso verás como forma una especie de masa gelatinosa en la parte superior, que más tarde se hundirá (ese es el cultivo madre y lo puedes guardar para hacer más vinagre después). Después del mes y medio pruébalo y así cada semana hasta que tenga el sabor que te guste.

Jarabe

En esta solución puedes combinar si al final sobró vino de varias de las botellas que abriste. Para hacer el jarabe coloca un radio de 3:1 de vino y azúcar en una sartén antiadherente, espera a que hierva y reduce el calor, déjalo a fuego bajo hasta que se haya reducido un tercio de su volumen. Déjalo enfriar y colócalo en un frasco o botella, puedes refrigerarlo hasta por dos meses. Agrégalo a tus hotcakes, helado, sobre pasteles o cualquier otro postre que vaya bien con una salsa.