La salsa inglesa fue creada por error pero deberías usarla en tus preparaciones

Esta salsa fue olvidada y se fermentó, al reencontrarla su sabor era increíble
salsa inglesa

Puede que en México utilicemos la salsa inglesa —o Worcestershire— principalmente para las pizzas, las cervezas preparadas y sazonar carne, pero seguro no sabías que se originó por error en Worcester, Inglaterra hace más de un siglo. 

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La historia cuenta que la primera salsa Worcestershire fue creada en 1835 a petición de Lord Sandys, quien gobernó Bengal, India durante la ocupación inglesa. Al volver, la comida de su país le parecía insípida, por lo que comisionó a los boticarios John Lea y William Perrins para recrear su salsa india favorita. Lea & Perrins siguieron la orden pero guardaron un poco de la creación para vender en su tienda. No obstante la complicada mezcla resultó demasiado fuerte para el gusto de los ingleses, así que guardaron el frasco en una bodega y la olvidaron– Un par de años más tarde se reencontraron con la salsa —que para entonces se había fermentado— y descubrieron que su sabor había mejorado notablemente.

salsa inglesa
Anuncio antiguo de la salsa Worcestershire

Una vez que redescubrieron su increíble creación, la embotellaron y comenzaron a venderla, se volvió popular en Europa y más tarde llegó a nuestro continente. Actualmente la salsa sigue pasando por 18 meses de fermentación antes de ser embotellada; Lea & Perrins perdieron los derechos del término salsa Worcestershire en 1876, por lo que puedes encontrar muchas versiones en el supermercado. 

¿De qué está hecha?

Dentro de una botella de salsa inglesa hay mucho más de lo que te imaginarías. Y aunque la receta original sigue siendo un secreto sabemos que lleva una base de vinagre, sal, azúcar, anchoas, tamarindo, ajo, cebolla y especias como ralladura de limón, salsa de soya, semillas de mostaza y pimienta. Esta combinación la convierte en una bomba de umami con la capacidad de potenciar cualquiera de tus preparaciones.

Más allá de la pizza

Tal cual como la salsa de ostión, de pescado y de soya son utilizadas como potenciadores, puedes sentirte libre de agregar unas gotas de salsa inglesa a todo lo que prepares —desde salsa de tomate hasta un caldo de pollo— y verás cómo realza todos los sabores. Esto debido a que su rango de sabores es muy amplio, la acidez del vinagre, el umami de las anchoas y el dulzor del tamarindo combinan con más platillos de lo que te imaginarías. Así que sácala de tu despensa y experimenta, se volverá uno de tus secretos de cocina.