
El paisaje comienza a pintarse poco a poco de tonos café, naranja y amarillos, señal de que el otoño comienza. Todos los sentidos lo confirman, el aroma también cambia: la tierra, las frutas, los árboles. Y entre tantos colores la naturaleza nos recuerda que cada ciclo tiene un inicio y un fin; así, la mandarina llega en un último empujón con entusiasmo antes de la introspección y reflexión del invierno. La naturaleza es muy sabía, y sus árboles y suelos brindan ingredientes de alto valor nutrimental, que comienza a prepararnos para los periodos más fríos, introduciéndonos poco a poco, y suave, como sólo la comida y los alimentos saben hacerlo, hacia un espacio de confort.
Tartar de camarón en vinagreta de mandarina de Andrés Trillo
Así llega la mandarina, una fruta de personalidad y apariencia alegre, que también nos dice que el año está por iniciar su cuenta regresiva para terminar. Además de alegría y el gusto de compartir algunos gajos bajo el rayo de sol acompañado de una plática íntima con algún ser querido, también indica que los cítricos son necesarios para fortalecer nuestro sistema inmune y qué mejor que con una fruta tan fácil de conseguir y consumir.
Su presencia en mercados y fruterías también refleja el trabajo de quienes la cultivan. De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, basada en datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, México produjo más de 310 mil toneladas de mandarina en 2024. Veracruz, Puebla y Nuevo León encabezaron la producción nacional.
Elegirla durante su temporada permite aprovechar los meses de mayor disponibilidad. Comprar en mercados y puntos de venta directa también puede ser una oportunidad para conocer su procedencia y acercarnos a quienes la producen.

¿Qué propiedades nutricionales tiene la mandarina?
Según el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes (SMAE) una porción de fruta son dos piezas de mandarina: 180 gramos en bruto, 128 gramos netos (sin cáscara ni semillas). Esa porción aporta 68 kilocalorías, 17 gramos de carbohidratos -13.5 de ellos en forma de azúcares naturales, gramos de proteína y apenas 0.4 gramos de lípidos, sin grasas saturadas ni colesterol.
Donde más destaca es en vitamina C, dos mandarinas aportan 92 miligramos de ácido ascórbico y 138 microgramos de retinol de vitamina A. Esa misma porción tiene 227 miligramos de potasio, 23 miligramos de calcio, 0.4 miligramos de hierro, 10.2 microgramos de ácido fólico y 2.3 gramos de fibra con apenas 1.3 miligramos de sodio.
Pérez Lizaur y Palacios Gonzáles (2024) recomiendan comer la pieza completa para aprovechar sus propiedades y no únicamente su jugo.
10 beneficios del té de cáscara de mandarina para tu salud
Datos curiosos sobre la mandarina
- Se cree que el nombre de esta fruta viene del color de los trajes que vestían los mandarines, los antiguos gobernantes de China.
- Aunque el gajo es la forma más común de comerla, su cáscara tiene un lugar especial en la cocina: da sabor a gelatinas, panes, bebidas carbonatadas o licores. Además, sus aceites sirven para sazonar algunas ensaladas pescados y mariscos.
- Ese mismo aceite puede utilizarse fuera de la cocina: se utiliza en la cosmética para proteger la piel de manchas ocasionadas por el sol o como apoyo en el crecimiento del cabello.
Fuente: Pérez Lizaur, A. B., y Palacios González, B. (2024). Sistema mexicano de alimentos equivalentes (5.ª ed. 2.0). Fomento de Nutrición y Salud, A.C. | Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (2017, diciembre). La mandarina, un cítrico con muchos beneficios. Gobierno de México. | Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (s.f.). Mandarina, un cítrico terapéutico y delicioso. Gobierno de México. | Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (s.f.). Productos de temporada: octubre. Gobierno de México. | Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera [SIAP]. (2024). Cierre de la producción agrícola 2024. Gobierno de México.

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