
Diego Grajeda es la nueva imagen de Fierro y el protagonista de su siguiente capítulo gastronómico. Originario de Monterrey, Nuevo León, el chef encabeza una propuesta que pone sus raíces norteñas en el centro de la mesa: una cocina con sabor e identidad que busca acercarse al comensal desde el disfrute.
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Esta etapa renueva la propuesta culinaria del restaurante, pero mantiene tres elementos esenciales de su personalidad: los vinos mexicanos, la mixología nacional y el ambiente que sus clientes ya conocen. La cocina toma un nuevo rumbo sin romper con la esencia de Fierro.

De Monterrey a la Ciudad de México
Grajeda desarrolló buena parte de su carrera en su ciudad natal. Su trayectoria incluye cocinas como Milk, Cara de Vaca y Pangea, además de cargos como chef ejecutivo en Grupo Barra y chef corporativo y creativo en Timeless Brands. Ese recorrido combina el trabajo cotidiano en los fogones con la experiencia en el desarrollo y la gestión de proyectos gastronómicos.
Su llegada a la Ciudad de México responde al interés por ampliar sus posibilidades profesionales y encontrar un nuevo escaparate para su cocina. En Fierro, donde se desempeña como chef ejecutivo, encuentra un espacio para expresar con mayor claridad su vínculo con el norte.
La intención que guía su trabajo es hacer una cocina que la gente entienda y disfrute. Grajeda defiende la posibilidad de acercar la buena mesa a más personas y dar mayor visibilidad a una gastronomía norteña que considera merecedora de una presencia más amplia dentro y fuera de México.
Esa visión también alcanza al oficio. Entre sus inquietudes está contribuir al crecimiento de la industria y dejar atrás prácticas que limitan el desarrollo del talento en las cocinas. Para él, la evolución de un restaurante pasa también por generar oportunidades para quienes trabajan en él.
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Una nueva cocina, la misma personalidad
En esta etapa, Fierro coloca al chef y su mirada gastronómica al frente. La propuesta de Grajeda comparte mesa con la selección de vinos mexicanos y una mixología que mantiene su enfoque nacional, dos líneas que siguen siendo parte esencial del concepto.
El cambio invita a volver al restaurante para conocer la expresión de un cocinero de raíces regiomontanas y con una intención clara: llevar su cocina a un público más amplio. Diego Grajeda aporta el nuevo acento; Fierro conserva la personalidad que lo ha caracterizado.

Fierro
Marsella 53, Juárez, CDMX.
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