Crowne Plaza Porto, el cinco estrellas renovado entre el Atlántico y el Duero

No todos los hoteles de Oporto necesitan estar junto a la Ribeira para convertirse en una buena elección. El recién renovado Crowne Plaza Porto demuestra que, en ocasiones, la mejor ubicación es aquella que permite moverse con facilidad entre el casco histórico, las playas del Atlántico y algunos de los paisajes más espectaculares del norte de Portugal. Situado en la Avenida da Boavista, el cinco estrellas de IHG acaba de culminar una profunda renovación que ha transformado por completo sus habitaciones, zonas comunes y espacios gastronómicos, inaugurando una nueva etapa marcada por un diseño más contemporáneo y una experiencia mucho más cuidada.

Uno de sus mayores atractivos es precisamente el edificio que lo alberga. Al tratarse de uno de los rascacielos de la ciudad, las habitaciones de las plantas superiores disfrutan de una panorámica privilegiada sobre Oporto. Los amplios ventanales permiten contemplar el perfil urbano e incluso adivinar el Atlántico en el horizonte, mientras los interiores apuestan por una decoración elegante y luminosa, donde predominan los tonos cálidos y el confort, pensado tanto para el viajero de ocio como para quien visita la ciudad por trabajo.

Entre el centro histórico y el océano

Aunque se encuentra fuera del casco antiguo, esa ubicación termina siendo una ventaja para quienes permanecen varios días en la ciudad. Desde el hotel resulta sencillo acercarse tanto a la Ribeira como a Foz do Douro, donde el río desemboca en el Atlántico, o disfrutar de las playas de Matosinhos y Praia dos Ingleses. También permite descubrir una zona menos turística de Oporto, con atractivos como la Casa da Música, el Museo y jardines de Serralves o el Mercado de Bom Sucesso.



Pero el verdadero valor del Crowne Plaza Porto aparece cuando se utiliza como punto de partida para explorar los alrededores. Su localización facilita organizar cómodamente excursiones de un día sin necesidad de cambiar de alojamiento.

La más recomendable conduce al valle del Duero, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. En apenas hora y media el paisaje urbano deja paso a un escenario de viñedos en terrazas, pequeñas quintas familiares y carreteras panorámicas que acompañan el curso del río. Aquí nacen los célebres vinos de Oporto, pero también algunos de los grandes vinos tranquilos portugueses. La experiencia suele combinar visitas a bodegas históricas, catas y paseos en barco que permiten contemplar desde el agua uno de los paisajes vitivinícolas más impresionantes de Europa. Durante nuestra estancia, precisamente una de las jornadas estuvo dedicada íntegramente a esta excursión, con salida y regreso desde el propio hotel.

Desde aquí también resulta fácil descubrir ciudades como Guimarães, considerada la cuna de Portugal; Braga, con el emblemático santuario de Bom Jesus do Monte; o Aveiro, famosa por sus canales, los tradicionales moliceiros y las coloridas casas de Costa Nova. Opciones que convierten al hotel en una base perfecta para conocer el norte del país.

SoMos, cocina portuguesa con twist contemporáneo

La renovación también ha dado un nuevo impulso a SoMos Restaurant & Lounge, el espacio gastronómico del hotel, dirigido por el chef ejecutivo Jorge Sousa. Su cocina parte del recetario portugués y del producto de temporada para incorporar técnicas actuales e influencias mediterráneas e internacionales. La nueva carta, con más de veinte incorporaciones, propone platos sabrosos y bien construidos, como el delicado carpaccio de pulpo con emulsión de pimiento asado y crumble crujiente de broa de maíz; el reconfortante bacalao con costra de broa, puré cremoso de garbanzos y huevo a baja temperatura; o la melosa carne de vacuno confitada al vino de Oporto. También gana protagonismo el apartado de entradas para compartir, con bocados entretenidos como los pasteles de carne con mayonesa de ajo negro o la ligera tempura de cebolla y shiitake con sweet chili. Y como en las mejores casas, parte de las verduras y hierbas aromáticas utilizadas en cocina procede de la huertita urbana del restaurante.

SoMos se completa con un agradable lounge y una terraza ajardinada donde tomar una copa de vino de Oporto o un cóctel al caer la tarde. El desayuno mantiene el nivel con una amplia selección de productos locales, quesos, embutidos, fruta fresca, panes artesanos y los imprescindibles pastéis de nata, un comienzo especialmente apetecible antes de recorrer la ciudad o emprender alguna de las excursiones que la ubicación del hotel pone en bandeja.

Bienestar, reuniones con vistas y una puerta de salida para el norte de Portugal

El hotel cuenta además con un acogedor spa que, aunque de dimensiones reducidas, ofrece una completa carta de tratamientos faciales y corporales, además de diferentes tipos de masajes diseñados para recuperar energías tras una intensa jornada de turismo o después de recorrer el valle del Duero. Un espacio pensado para desconectar y poner el broche final a la estancia.

Junto a su propuesta de ocio, el Crowne Plaza Porto mantiene una fuerte vocación para el segmento MICE. Su ubicación en el distrito financiero de Boavista, la cercanía al aeropuerto y sus completas instalaciones lo convierten en uno de los hoteles de referencia de la ciudad para congresos, reuniones e incentivos. Sus salones modulares, equipados con tecnología de última generación, permiten acoger desde encuentros ejecutivos hasta grandes convenciones internacionales.

Con habitaciones completamente renovadas, unas vistas privilegiadas sobre la ciudad, una interesante propuesta gastronómica y una ubicación estratégica para descubrir tanto Oporto como el valle del Duero o la costa atlántica, el Crowne Plaza Porto se presenta como una opción especialmente atractiva para quienes buscan conocer el norte de Portugal sin limitarse únicamente al centro histórico.

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