
Madrid tiene cada vez más restaurantes especializados, pero pocos tan singulares como El Puertito Oyster Bar. Aquí no hay largas cartas ni una sucesión interminable de platos. La propuesta gira alrededor de un único producto: la ostra. Y precisamente ahí reside buena parte de su atractivo. Quien cruza la puerta sabe perfectamente a lo que viene. A disfrutar de algunas de las mejores ostras de Europa, acompañadas por una copa de champagne, un buen espumoso o un vino cuidadosamente seleccionado.
Receta de ostra con “perla”, de Ekilore
Ubicado en Chamberí, este oyster bar celebra ahora su tercer aniversario convertido en una referencia para los aficionados a los moluscos bivalvos. Su fundador, Inaz Fernández, abrió el primer local en Bilbao inspirado por los bares ostrícolas franceses que descubrió durante sus viajes y trasladó ese mismo concepto a Madrid en 2023. El resultado es un espacio informal, acogedor y muy diferente a cualquier otro restaurante de la capital, donde las ostras se exhiben en una gran vitrina para que el cliente pueda elegir entre más de 25 referencias procedentes de España, Francia, Irlanda, Portugal u Holanda.
Un festín para los amantes de las ostras
El Puertito es uno de esos lugares en los que resulta fácil dejarse llevar y acabar pidiendo una ronda más. Las ostras llegan directamente de los productores y se abren al momento frente al cliente. En la carta conviven desde variedades gallegas hasta algunas de las referencias francesas más prestigiosas, incluidas las elaboradas por la familia Vernet o la célebre casa Gillardeau.

Además de las ostras al natural, también existen versiones preparadas que permiten descubrir nuevas combinaciones. Entre las más populares destacan la ostra acevichada con leche de tigre, cebolla encurtida y cilantro; la Bloody Oyster, servida con un Bloody Mary sin alcohol y emulsión de pepino; o la versión Ponzu, con notas cítricas, maracuyá y manzana verde que aportan un interesante guiño asiático. Para quienes no sepan por dónde empezar, las degustaciones son una excelente opción. Propuestas como De Norte a Sur, Mar en Calma, Mar Intenso o Siete Mares permiten recorrer distintas procedencias y perfiles de sabor en una sola experiencia.
Champagne, caviar y precios sorprendentemente accesibles
La oferta gastronómica apenas se desvía de su eje principal. Junto a las ostras aparecen algunos acompañamientos cuidadosamente elegidos, como pan de centeno con mantequilla semisalada de Bretaña o caviar Pearla Caviar. No hace falta mucho más cuando el producto principal es el auténtico protagonista.
La bebida juega también un papel fundamental. El Puertito ha construido una carta especialmente pensada para acompañar las ostras, con una selección de vinos nacionales e internacionales y una atención especial al champagne, donde conviven grandes maisons con pequeños productores.
Lo mejor es que esta experiencia resulta mucho más accesible de lo que muchos imaginan. Las ostras se mueven en una franja de precios que permite tanto disfrutar de un aperitivo improvisado como entregarse a un auténtico atracón de bivalvos sin que la cuenta se dispare. Precisamente esa combinación de calidad, variedad y precios razonables explica que El Puertito se haya convertido en uno de los destinos imprescindibles para cualquier amante de las ostras que pase por Madrid.
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