Es difícil no vivir una aventura gastronómica en París. Está la parada obligatoria en Gontran Cherrier y Stohrer por unos croissants con mantequilla y kouign-amanns. El Chez Janou para el mejor mousse de chocolate en el planeta. Huitrerie Régis para unas ostras y vino fenomenales. La Jacobine para la mejor sopa de cebolla de la ciudad. Un picnic en Jardin des Tuileries con una barra de pan y charcutería. La lista sigue y sigue, y después de un viaje a Marché des Enfants Rouges el año pasado, encontré el mejor sándwich de todo París – un sándwich tan magnífico que iría más lejos al calificarlo como uno de los mejores sándwiches del mundo. (Muchas personas están de acuerdo.)

El invierno pasado, un rápido paseo por Marché des Enfants Rouges, el mercado cubierto más antiguo de París (data de 1628), me llevó a descubrir el popular puesto de sándwiches de Chez Alain Miam Miam. (Miam es la forma en que los franceses dicen “mmm”). Ahí, una larga fila de turistas y lugareños hambrientos esperaban pacientemente en la fila para las simples y sabrosas creaciones del chef Alain Roussel.

Con cerca de 25 años de panadería en su haber, Roussel abrió Chez Alain Miam Miam en septiembre de 2005 con la intención de hacer sencillos pero extraordinarios emparedados y crepes sencillas y pan recién horneado. “Mis recetas son las mismas desde el principio: sándwiches, pasteles, hotcakes, conos vegetarianos. No he cambiado la composición de mis recetas. Todos los días es el mismo menú con las mismas ofertas,” dice.

Después de haber sobrevivido a mi primera espera de 90 minutos, he vuelto con una fila de dos horas, en donde aprendí un truco simple: toma queso y vino de los puestos vecinos para apaciguar el hambre y mézclate con tus compañeros de la línea. “Reconozco que puede ser realmente larga – es necesario estar bien acompañado, aunque también es una buena oportunidad para conocer a otras personas mientras esperan,” dice Roussel.

Prepárate para esperar de una a dos horas para este sándwich. Las personas inmediatamente preguntan si es tan bueno. La respuesta siempre es sí. El sándwich tostado (à la plancha) es el merecido premio. Está relleno de queso Comté o Cantal (Roussel ofrece rutinariamente muestras de los dos), prosciutto, cebolla caramelizada, zanahorias ralladas, tomates, lechuga, aguacate y hierbas frescas. “Por qué son tan buenos mis sándwiches?” pregunta. “Creo que tenemos que preguntar eso a quienes lo comen. Es la calidad de los productos que utilizo, yo creo – vegetales orgánicos y productos hechos en casa. “Para aquellos que están buscando una alternativa gluten-free, la crepa salada de trigo está rellena con lo mismo que el emparedado.

Un amigo de Georgia visitó el puesto en el Día de Acción de Gracias cerca de las 11:30 am, y me reportó que no había fila. “Chez Alain aún estaba haciendo sus preparativos y solo fuimos nosotros dos mientras hacía mi sándwich,” dice Sam McRae. “Hablando del sabor, el emparedado fue fantástico. Te dabas cuenta de que los ingredientes eran de alta calidad – el pan, la carne, el queso y lo vegetales al grill se combinan en una gran bomba de sabor. Para ser honesto, yo hice un desastre al comerlo, pero no me importó. Había tomada prestada la mesa de uno de los puestos vecinos – y me dijeron amablemente en francés que me moviera. Pero para ese punto el daño estaba hecho y el sándwich ya no existía.”

Roussel sugiere ir temprano para evitar la larga espera que suele suceder entre las 12 y las 15 p.m. Actualmente el puesto abre de miércoles a domingo.

“El chez Alain crea cada emparedado robusto con pasión pura, y se nota,” dice Jenn Chan, una visitante reciente de Chicago que también hizo la larga fila. “Siempre hay una larga línea que envuelve este puesto de comida, pero no te desanimes. Una vez que des la primera mordida a la crujiente creación – llena a tope con vegetales orgánicos, carnes que te harán agua la boca y deliciosos quesos – te darás cuenta que valió la pena la espera.”

 Lo creas o no, parte de la experiencia es la espera, ya que Roussel habla con cada cliente y crea con cuidado cada sandwich para asegurarse que sea perfecto. “Me tomo el tiempo de hacer el sándwich tal y como debe de ser y me gusta establecer una relación con cada persona,” explica. “No toma un poco tiempo porque cada quien elige los ingredientes que quiere para su emparedado y el tiempo de probar y elegir el queso.”

Cuando los visitantes le preguntan su secreto, él suele responder que “no hay un secreto, solamente hay misterios.” Al menos la espera será entretenida.