Gastrohoteles Parte 3: Oaxaca y Ciudad de México

Hotel Brick gastrohoteles

Continuamos con nuestro recorrido por los mejores hoteles de México, en donde su propuesta gastronómica es una de las principales excusas para visitarlos. Ahora el turno de dos lugares muy especiales para la comida mexicana: Oaxaca y Ciudad de México.

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Si todavía no los visitas, prepara las maletas y reserva en cuanto puedas. No importa si vas solo, en pareja, con amigos o en plan familiar. Asegúrate que si visitas nuestras siguientes recomendaciones pidas de-to-do, para que pruebes de todo y disfrutes al máximo. ¡Provecho!

Oaxaca

Casa Oaxaca

Casa Oaxaca es un hotel dentro de una casa, propiedad de Dieter y Barbara Kronzucker y Heide Freygang desde hace más de 20 años. Esta casa se convirtió en un hotel en 1997 y tuvo dos grandes aciertos: mantener la estructura original del siglo XVIII y que el chef oaxaqueño Alejandro Ruiz estuviera a cargo de la cocina.

El hotel es pequeño, son nueve habitaciones acogedoras, sencillas y elegantes, con vista al patio central, cuya decoración se mantiene entre la tradición y la vanguardia, pues combina arte abstracto con artesanías oaxaqueñas y cactus naturales, pero definitivamente lo mejor de Casa Oaxaca es la comida.

En el hotel se sirve un desayuno con jugo, fruta, huevos, chilaquiles o toasts que vale la pena aprovechar y más tarde visitar el restaurante ubicado a tres cuadras, donde las opciones se enfocan en el uso de chiles, maíces, insectos, semillas e insumos y hierbas endémicos, así como hortalizas y brotes que se cultivan en un huerto orgánico propio.

Puedes probar desde el guacamole con chapulines y una tetela de barbacoa de conejo con hoja santa y quelites, pasando por un nicuatole con huitlacoche y crema de flor de calabaza con elote, o bien la pesca del día con puré de coliflor, cilantro y crema de mejillones o el conejo con estofado de garbanzo, mayonesa de chile de agua con pitiona y salchicha ejuteca, hasta llegar al postre con una sinfonía de mamey con pixtle.

Sitio web: casaoaxaca.com.mx

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Hotel Sin Nombre

La arquitectura marroquí del Hotel Sin Nombre impone a cualquier caminante de la calle 20 de Noviembre en el mero centro de Oaxaca. Su patio, con arcos y pilares minimalistas hechos de cantera, son testigos del proyecto más reciente de Israel Loyola, chef originario de Huajuapan de León. En él rinde homenaje a los guisos de su madre y a la cocina de los pueblos de la Mixteca. El Restaurante Sin Nombre es una de las pocas ofertas de Oaxaca con un menú 100% vegano, una faceta olvidada de la gastronomía oaxaqueña.

El menú degustación del restaurante es ambicioso, sorprende. Entre su selección está la tetela rellena de aguacate tatemado, los tacos de setas crispy y el mole negro hecho a base de aceite de oliva y coliflor. Para cerrar con broche de oro los postres hacen lo suyo, como la papaya nixtamalizada con tepache y el plátano macho horneado.

Además Loyola trabaja con recolectores de hongos de la zona que le consiguen joyas ocultas como los matsutake, considerados la trufa mexicana. No pierdas de vista los pop ups y talleres que organiza el hotel pues han desfilado cocineros de la talla de Francisco Ruano, Carlos Tellez y Salvador Orozco además de hacer una introspección a los ingredientes nativos.

Sitio web: hotelsinnombre.com

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Hotel Escondido

Como bien lo dice su nombre, este hotel se esconde en una playa lejos del bullicio de Puerto Escondido. Aquí no hay más que arena, mar, cactáceas y una infinity pool de la que no se antoja salir nunca. Eso sí, no esperen encontrar un platillo extra elaborado dentro del menú de este hotel. La magia de la gastronomía en el Escondido radica en la simplicidad, en ingredientes frescos pero muy bien tratados que toman la forma de un huevo estrellado bañado en mole o de un taco de pescado que se antoja a media tarde.

Los platillos aquí son los mejores aliados para llenar los estómagos hambrientos de los huéspedes que pasan el día nadando en el Pacífico o haciendo largas caminatas por la playa casi virgen que rodea la propiedad. Para refrescarse, un cucumber mezcal es ideal. Y al caer la noche no pierdas la oportunidad de visitar su más reciente apertura: el Kakurega Omakase, cuya especialidad, como se podrán imaginar, es la comida japonesa que se sirve en una barra bajo una palapa a unos cuantos metros del hotel.

Sitio web: hotelescondido.com

Ciudad de México

Four Seasons

Este hotel no solo es atractivo por su ubicación, las amenidades y su icónico diseño con un patio interior verde, sino que alberga tres propuestas gastronómicas que incluyen uno de los mejores bares del mundo. Il Becco es un all-day dining italiano, donde puedes probar especialidades de pasta como el tortelli de espinaca con ricotta, el agnolotti de mascarpone con limón amarillo o un pappardelle de cordero al ragú, o un risotto con parmigiano-reggiano acompañado de vinos italianos y nacionales.

Zanaya es un restaurante que se especializa en comida del mar: “De la caña de pescar al tenedor”, a cargo del chef Emiliano Rabia, donde se ofrecen manjares de la costa del Pacífico mexicano. El platillo icónico es el pescado zarandeado, servido con salsa de chile guajillo con cebolla morada tatemada, aguachile y tortillas, aunque otro gran momento para venir, además de la hora de la comida, es el brunch dominical con champaña, famoso porque se que pueden tomar las copas de Louis Roederer que se deseen.

Por último, el Fifty Mils es un bar icónico donde además de tener bartenders reconocidos, cuentan con pop ups donde se invitan a otros bartenders a tomar las barras y preparar cocteles únicos.

Sitio web: fourseasons.com

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Brick Hotel

Después de una larga renovación, el hotel Brick regresó para conquistar no solamente a los obsesivos del diseño interior y la hospitalidad, sino también a los epicúreos que buscan un buen bocado en la comodidad de su hotel. A pesar de estar ubicado en a unos cuantos pasos de la calle de Colima, en la colonia Roma —famosa por ser una zona de restaurantes—, el Brick invita a sus huéspedes a aprovechar su oferta gastronómica a cargo del chef Armando Acosta, quien trabajó de la mano de cocineros como Enrique Olvera, Andoni Luis Aduriz y los hermanos Roca.

En Cerrajería, su restaurante insignia, se sirve cocina internacional con toques mexicanos de fijo pero constantemente invitan a chefs de distintas zonas de la República a colaborar en pop ups, como Adria Marina o José Luis Hinostroza.

Sitio web: brickhotel.com.mx