El restaurante Nicos ha sido parte del barrio de Clavería desde hace años y su esencia mexicana se refleja en cada bocado. El trabajo de María Elena Lugo Zermeño y su hijo Gerardo Vázquez Lugo, los posicionó en el lugar 37 de la lista de Latin America’s 50 Best Restaurants.

Además, los 61 años de vida del restaurante lo han llevado a recibir el reconocimiento de ‘Diners Club Lifetime Achievement’ este año.

Al recibir el reconocimiento durante la premiación —es la primera vez que otorgan este premio en conjunto a dos chefs— madre e hijo subieron a dar un emotivo discurso.

Estos son algunos de los puntos que más nos conmovieron:

1. Todo inició cuando Raymundo y su esposa Elena se atrevieron a creer en ellos mismos y arrancaron un: “negocio sencillo pero con todas las ganas del mundo y así poco a poco ha llegado hasta ahora con los consejos y recetas de familia y amigos.”

2. María Elena destacó las dificultades que vivió al ser mujer, “Venimos con una expectativa del mundo que ya estaba escrita para las mujeres: trabajar como amas de casa, ser madres de familia y un 0 a la izquierda en el mundo. Desde entonces me atreví a desafiar ese pensamiento. Una idea que siempre he tenido es superarme siempre.”

3. Cuando agradeció a todas las mayoras, cocineros, meseros y todos quienes han trabajado en el restaurante. Con la voz cortada también habló de “quienes ya se fueron”.

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4. Después Gerardo Vázquez Lugo tomó el micrófono y admitió que al entrar el restaurante hace 23 años dudó del destino del restaurante, pero su madre lo impulsó a seguir trabajando.

“Cocinar es una acto de amor que celebra la vida.”

5. Para finalizar Gerardo habló de los momentos difíciles que atravesamos en Latinoamérica, pero también de nuestras fortalezas como la cantidad de personas, talento y amor que existen en la región y que esto es algo digno de celebración. “Es el momento en el que tenemos que reflexionar y decir la cocina une, es el momento en que debemos ser nosotros mismos, creer en nosotros mismos y sobretodo ser libres. Ese es nuestro lenguaje común, es lo que nos hermana, es lo que nos hace reconocer que en el camino encontrarnos como hermanos nos hace decir sí. Vale la pena.”

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