Vinos de Chile: sus grandes terroirs y la evolución de sus bodegas
Foto: Kym Ellis, Unsplash

Durante décadas, Chile construyó una de las industrias vitivinícolas más importantes del hemisferio sur. Entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, sus valles encontraron condiciones privilegiadas para el cultivo de la vid, mientras la modernización de las bodegas y su apertura a los mercados internacionales consolidaron la presencia del vino chileno en el mundo.

Sin embargo, más allá de su fortaleza exportadora, una transformación ha comenzado a definir el rumbo de su vitivinicultura. La recuperación de variedades patrimoniales, la exploración de territorios costeros y de altura, el estudio de los suelos y una creciente atención a la identidad de cada viñedo han ampliado el horizonte de sus productores.

Una muestra de esa diversidad llegó al Museo Kaluz, en el Centro Histórico de Ciudad de México, durante la segunda edición de Grandes Terroirs de Chile, organizada por Wines of Chile. El encuentro reunió a bodegas y representantes de la industria vitivinícola chilena con profesionales del vino, compradores, especialistas y consumidores interesados en conocer las distintas expresiones de sus regiones productoras.



Grandes Terroirs de Chile II | foto: cortesía

La evolución de la vitivinicultura chilena

La historia del vino en Chile comenzó durante el periodo colonial, con la introducción de la vid en el siglo XVI. Durante generaciones, variedades como país y moscatel formaron parte de la cultura chilena, especialmente en los territorios del centro y sur, donde todavía sobreviven viñedos antiguos conducidos mediante prácticas tradicionales.

En el siglo XIX, la incorporación de variedades francesas como cabernet sauvignon, merlot y carménère transformó progresivamente el paisaje vitivinícola. Más adelante, la modernización tecnológica y la expansión comercial de finales del siglo XX llevaron al vino chileno a mercados internacionales, donde desarrolló una reputación asociada a la calidad y consistencia de sus etiquetas.

El descubrimiento, en 1994, de que buena parte de las vides identificadas como merlot correspondían en realidad a carménère marcó otro momento decisivo. La variedad, prácticamente desaparecida de los viñedos franceses después de la gran plaga de la filoxera, encontró en Chile un territorio donde conservarse y desarrollar una identidad propia.

Regiones como Casablanca, San Antonio y Leyda adquirieron relevancia por la influencia de las brisas oceánicas y sus temperaturas moderadas, especialmente favorables para variedades como sauvignon blanc, chardonnay y pinot noir.

Hacia el sur, los viñedos antiguos del Maule, Itata y Biobío recuperaron protagonismo gracias al trabajo con cepas como país, carignan, cinsault y moscatel. La exploración de zonas septentrionales y de viñedos próximos a los Andes abrió nuevas posibilidades para comprender la diversidad de sus suelos, altitudes y condiciones climáticas.

Este interés por el origen también ha modificado las prácticas de vinificación. Las fermentaciones con levaduras nativas, el uso de recipientes alternativos, la agricultura orgánica y las intervenciones más discretas en bodega forman parte de una conversación que busca preservar las características de la uva y del lugar donde se cultiva. El resultado es una vitivinicultura que reconoce en su patrimonio vitivinícola y en la diversidad geográfica dos de sus principales recursos para construir el futuro.

Bodega Gadolinio | foto: cortesía

Nueve vinos para descubrir Chile

Durante la masterclass dirigida por Andrés Amor, nueve etiquetas permitieron explorar la diversidad del vino chileno a través de variedades, regiones y estilos de elaboración. La selección reunió bodegas históricas, proyectos familiares y productores que han contribuido a ampliar el conocimiento de sus respectivos territorios.

Andrés Amor | Foto: cortesía

Pérez Cruz — Lingal Rosé 2026

En el piedemonte de los Andes, dentro del valle del Maipo, Viña Pérez Cruz cultiva sus viñedos en el fundo Liguai, un territorio asociado a la producción de tintos de estructura y concentración. Lingal Rosé 2026 revela otra expresión de este origen mediante un ensamble de grenache y mourvèdre, cosechadas tempranamente para conservar su frescura. Una parte del vino termina su fermentación en barricas de acacia, aportando matices de fruta tropical a sus aromas de frambuesa, cereza y durazno blanco.

Miguel Torres Chile — Estelado Rosé

La llegada de la familia Torres a Chile en 1979 marcó el inicio de un proyecto que posteriormente incorporaría la recuperación de variedades patrimoniales entre sus principales compromisos. Estelado es una de sus expresiones más representativas: un espumoso elaborado mediante el método tradicional a partir de uva país, introducida durante el periodo colonial y conservada durante generaciones en los viñedos del secano interior. Sus delicadas burbujas, notas de frutos rojos y frescura permiten redescubrir el potencial de esta variedad histórica.

TerraNoble — Pinot Noir Gran Terroir 2024

Fundada en 1993, TerraNoble ha orientado parte de su trabajo al estudio de las particularidades de sus viñedos y a la expresión de distintas regiones chilenas. Su Pinot Noir Gran Terroir 2024 forma parte de esa búsqueda, en la que la selección del origen y el manejo de una variedad especialmente sensible a las condiciones climáticas resultan fundamentales. El pinot noir ha encontrado en las regiones frescas de Chile un territorio para desarrollar perfiles de fruta roja, especias y una estructura delicada.

Indómita — Duette Chardonnay

Desde el valle de Casablanca, Viña Indómita participa en la historia de una región que adquirió protagonismo gracias a su clima de influencia oceánica. Duette Chardonnay explora la amplitud aromática y la textura de esta variedad, favorecida por una maduración pausada en las condiciones frescas del valle. El chardonnay se ha convertido en una de las principales referencias de Casablanca, donde la acidez natural y la expresión frutal constituyen elementos esenciales de su identidad.

Viña Aromo — Dogma Prime Chardonnay 2020

Con raíces en el valle del Maule, Viña Aromo representa una tradición vitivinícola vinculada a uno de los territorios históricos de Chile. Su Dogma Prime Chardonnay 2020 procede de una selección de uvas cosechadas manualmente y prensadas en frío, dentro de una línea concebida para explorar una elaboración de mayor precisión. La bodega describe este vino por su carácter delicado, suavidad y equilibrio, atributos que acompañan la expresión del chardonnay en el valle del Maule.

Valdivieso — Caballo Loco Grand Cru Norte Verde 2023

La historia de Valdivieso comenzó en 1879, vinculada inicialmente a la elaboración de espumosos. Con el tiempo, la bodega amplió su repertorio hacia los vinos tranquilos, desarrollando proyectos como Caballo Loco, una de sus líneas más reconocidas. Grand Cru Norte Verde 2023 pertenece a una colección que busca expresar la singularidad de distintos orígenes chilenos mediante una selección de uvas y un trabajo enológico orientado a la complejidad y la capacidad de evolución.

Veramonte — Sauvignon Blanc 2023

En Casablanca, Veramonte ha desarrollado una propuesta vinculada a la viticultura orgánica y al cuidado de la biodiversidad. Su Sauvignon Blanc 2023 se inscribe en la tradición de los blancos costeros chilenos, donde la influencia del Pacífico contribuye a preservar la acidez y los aromas de la variedad. Los perfiles cítricos, herbales y de fruta fresca han convertido al sauvignon blanc de esta región en una de las expresiones más reconocibles de la vitivinicultura contemporánea de Chile.

Casas del Bosque — La Cantera Sauvignon Blanc 2025

Fundada en 1993 por la familia Cúneo, Casas del Bosque ha desarrollado un conocimiento detallado de sus viñedos en el valle de Casablanca. La Cantera Sauvignon Blanc 2025 forma parte de su trabajo con selecciones de origen, en el que las características del suelo, la exposición y la maduración de la uva contribuyen a definir el perfil del vino. La precisión aromática y la acidez son elementos centrales en la interpretación del sauvignon blanc dentro de esta región.

Luis Felipe Edwards — Marea Sauvignon Blanc

Desde su fundación en 1976, Luis Felipe Edwards ha ampliado su presencia hacia distintas regiones vitivinícolas de Chile, con un portafolio que abarca variedades y estilos diversos. Marea Sauvignon Blanc se integra a su propuesta de blancos frescos, una categoría en la que la influencia marítima ha adquirido particular relevancia. Los aromas cítricos, la expresión vegetal y una acidez viva forman parte del perfil que ha consolidado la reputación internacional del sauvignon blanc chileno.

@drinkchile

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