Para re-hidratar el pan existe un truco que se usa desde hace varios años en restaurantes, panaderías y casas. El objetivo principal, es evitar desperdiciar cualquier tipo de pan y darle una “segunda vida” al que lleva guardado algunos días en tu alacena.

También te puede interesar: ¿Cómo arreglar una salsa muy picosa?

Empápalo de agua

Puede sonar algo extraño, pero este truco te puede sacar de un apuro. Baña tu pan con agua -puede ser caliente o fría-, si ya está cortado trata de mojarlo por la corteza. Asegúrate de que esté muy húmedo.

Pexels

Al horno

Antes de meter el pan al horno asegúrate de pre-calentarlo. Vuelve a “hornear” a 150 °C, por 7 minutos. El resultado será una nueva hogaza de pan que estará suave por dentro y muy crujiente por fuera.

Pexels

¿Por qué funciona?

El agua se convierte en vapor, lo cual re-hidrata el interior del pan, y a la corteza la vuelve crujiente y fuerte de nuevo. Además el aroma volverá a ser glorioso, como si lo hubieras preparado en ese momento.