El viaje de Meghan Markle para convertirse en miembro de la familia real (probablemente será una duquesa, no una princesa) está en pleno apogeo. En su segunda aparición, ella y su futuro esposo, el Príncipe Harry, visitaron una estación de radio y la pareja ya se encuentra en su tercer compromiso oficial con la realeza: un viaje a Gales. Markle parece ajustarse a una vida de obras de caridad y apariciones públicas con abrigos hasta la rodilla y conjuntos prácticos de manga larga, pero este capítulo de cuento de hadas podría haber sido un fuerte alivio para la actriz ahora retirada, cuando recibió su primer regalo oficial como miembro de la familia real.

En enero, la familia real normalmente publica una lista completa de cada regalo que reciben el año anterior, y este año Markle fue incluida entre los nombres de príncipes, princesas, duques y duquesas. Su regalo, recibido por su futuro cuñado el Príncipe William, vino de Finlandia, durante la visita de estado oficial del futuro rey. Se trató nada más y nada menos que de un delantal.

Podría ser más reflexivo y práctico de lo que parece. Al fin y al cabo, el Príncipe Harry le propuso matrimonio en una cena donde el platillo principal fue el pollo asado, lo que sugiere que a la pareja le gusta cocinar juntos. A Markle le gusta tanto el pollo asado que, de hecho, admitió que es el único platillo que sirve en sus cenas. Sí, la familia real tiene un equipo completo de cocineros que trabajan en sus hogares y se adaptan a sus gustos individuales: la Reina Isabel II, por ejemplo, disfruta de un pastel de galletas de chocolate pero no come ajo con ninguna de sus comidas, pero Markle, que no tiene nada que ver con el trato real, parece ser el tipo de persona que todavía disfruta cocinar para ella y su familia.

Prince Harry and Ms. Markle are presented with a traditional Celtic love spoon by local children, named Harry and Megan. pic.twitter.com/aAubgIK4UL

— Kensington Palace (@KensingtonRoyal) 18 de enero de 2018


Y ese no es el único regalo de temática culinaria que ha recibido. En su visita oficial a Gales, donde el príncipe Harry y Markle están celebrando el legado cultural del pequeño país insular, se les obsequió una cuchara celta tradicional hecha de madera. Un utensilio tallado a mano que, según dicta la tradición desde 1600, es el regalo que una mujer le da a su pretendiente. 

Una vez que el Príncipe Harry y Markle se muden a Nottingham Cottage (una residencia poco pintoresca, está en los terrenos del Palacio de Kensington) pueden no estar usando el dulce regalo para la sopa, pero a medida que se instalen en la vida matrimonial, ese delantal puede llegar a ser sutil también.