
Visitar Veracruz es toda una experiencia, sus playas, pueblos, ciudades y zonas arqueológicas te darán un viaje diverso, completo y la experiencia sin duda se redondea con todos sus sabores. Esta es una guía infalible para que no te pierdas los platillos más emblemáticos (y deliciosos) de este estado.
La gastronomía de Veracruz se inspira en la indígena, española, africana y caribeña. Está marcada por el mestizaje, pero no pierde de vista sus costumbres, ingredientes y técnicas de las distintas regiones. Aquí una lista de nuestros platillos favoritos y definitivamente los imperdibles en tu próximo viaje a Veracruz.
Pesca a la veracruzana con el sello contemporáneo de Izel
Huachinango a la veracruzana
El clásico pescado fresco (puede ser entero o en filetes) de la región cocinado al estilo Veracruz. El guiso se logra con una combinación de jitomate, cebolla, ajo, chiles, alcaparras, aceitunas, chiles güeros y hojas de laurel para conseguir ese sabor único. Es un claro ejemplo de la influencia de España en el estado. Un imperdible para adentrarte a la personalidad culinaria de este destino.

Adobo con crucetas
Las crucetas son tallos de una planta silvestre de la familia de los cactus con una textura muy similar al nopal, pero con un sabor propio. Se limpian y se cortan para prepararse en un adobo de chiles secos con jitomate, ajo, especias, cebolla y pimienta. Las puedes disfrutar con arroz, en tacos o acompañarlas con carne de puerco. Una especialidad local que se come mucho durante la Cuaresma.

Bocoles
Son un antojito de masa de maíz que se acompañan con guisados tradicionales. Se cocinan en el comal y ahí mismo se rellenan de frijoles, huevo a la mexicana, tinga de pollo, picadillo, papa con chorizo o chicharrón. Un platillo perfecto para acompañar con queso fresco y una buena salsa.

Chilpachole de jaiba
Un caldo de jaiba condimentado con epazote, chipotle, jitomate y masa de maíz para hacerlo más espeso. Es un plato fuerte, el típico “levanta muertos” que se sirve en platos hondos con jaibas azules del Golfo enteras para disfrutarlas poco a poco y apreciar al máximo su sabor. A veces se sirve con arroz blanco y tortillas de maíz y es un claro ejemplo de esa influencia indígena, española y africana de la cocina veracruzana. Si eres fanático del caldo de camarón no te puedes perder un chilpachole de jaiba.

Jaibas rellenas
Este plato típico del Golfo de México toma su posible influencia de las nécoras rellenas que son propias de Galicia, España. Los caparazones (sin la parte de arriba) de las jaibas se rellenan con un guiso de su propia pulpa al estilo veracruzano, se empanizan y se fríen u hornean. Una entrada perfecta para abrir apetito.

Naolinqueña
La naolinqueña es un platillo que toma su nombre del municipio de Naolinco y es una selección de sus especialidades. Incluye una picada tradicional, cecina, longaniza, frijoles, enmoladas y chiles rellenos. No puede faltar en la mesa para tener esa probada de todos los sabores típicos.

Piña rellena de mariscos
Los mariscos son un clásico de la gastronomía veracruzana que casi siempre forman parte del menú. Uno de los platillos más populares en las zonas costeras es la piña rellena de mariscos, si aparece en la mesa es garantía. La mitad de una piña se usa como un recipiente natural y se rellena de camarón, pulpo, jaiba o caracol salteados con mantequilla, jitomate, cebolla y chile. Es un sabor inconfundible: lo dulce de la piña convive con lo fresco del marisco, lo cálido del guiso y lo reconfortante del queso que lleva encima. Tienes que probarla para degustar ese sabor tropical fresco y delicioso al pie de la playa.

Arroz a la Tumbada
Es un arroz caldoso con mariscos que se disfruta caliente y representa una buena parte de los sabores del Sotavento. Sus ingredientes son de todo tipo y varían según la región, pero comúnmente lleva camarón, jaiba, calamar, pescado y pulpo. Te dará una probada de esas influencias españolas tropicalizadas con el auténtico sazón local.

Xiqueña
Así como la Naolinqueña, la xiqueña en la gastronomía veracruzana se refiere a un conjunto de platillos e ingredientes del pueblo mágico de Xico. Incluye de todo un poco como: mole xiqueño, xonequi (un caldo de frijoles con masa), tamales de Xoco (en forma triangular y con una masa ligeramente agria) y más. Es como tener una degustación de la región en un plato.

Y no podemos hablar de Veracruz y sus sabores sin mencionar el representativo Café de la Parroquia. Es un emblema jarocho y tiene algunos de los platillos más típicos del estado. Empieza tu desayuno con un clásico café lechero y una canilla. Un pan crujiente en forma de trenza que es famoso porque cuentan que Porfirio Díaz lo pedía.


También puedes disfrutar de los huevos tirados (con frijoles) en caldo o secos o unas enmoladas veracruzanas con plátano frito.

Y para un buen postre no puede faltar cualquier preparado con vainilla de Papantla, prueba nieves, panes y hasta mole con vainilla de la región del Totonacapan. El café de Coatepec y Córdoba se quedará en tu memoria por su alta acidez, aroma intenso, buen cuerpo y sabor a especias. No te vayas de Veracruz sin llevarte un buen café para beber en casa.

Como toque final prueba los toritos, una de las bebidas tradicionales del estado. Es una crema de alcohol de caña sabor cacahuate, café o nanche que son los tradicionales. Si quieres explorar también hay una gran oferta como de fresa, maracuyá y hasta piña colada.

Veracruz te espera con un mosaico de sabores y texturas que no te puedes perder. Desde moles, antojitos y mariscos, hasta café y vainilla, cada elemento es parte de una identidad tan diversa como su territorio. Veracruz está de moda, ahí nos vemos.
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