La aventura para descubrir Casa Madero, la marca de vino mexicano más renombrada del país comienza al sur del estado de Coahuila en el noreste de México.

La historia detrás del vino

Entre nogales, olivos, palmas de desierto y manantiales de agua que atrajeron a los españoles desde que llegaron como conquistadores a la región, se encuentra la Hacienda San Lorenzo, un lugar con más de 400 años de existencia en donde año tras año locales y extranjeros celebran la cosecha de vid en las fiestas de vendimia en donde nunca faltan los matachines (danzantes ceremoniales de México).

Los españoles salieron de Zacatecas a Coahuila en busca de oro, y en medio del desierto se encontraron con manantiales de agua y vides silvestres en ese privilegiado valle al que hoy se le conoce como el Valle de Parras.

Fue un 19 de agosto de 1597 cuando la historia de la hacienda comenzó. Diego Fernández Velasco, entonces gobernador de la Nueva Vizcaya, le entregó una dotación de tierras a Lorenzo García con el expreso propósito de plantar viñas para producir vino y brandy.

El primer vino del Valle de Parras

En el año de 1893, don Evaristo Madero, patriarca de la familia Madero y abuelo del presidente de México, Francisco I. Madero; compró la Hacienda de San Lorenzo a Luisa Ibarra en 500,000 francos. Modernizaron las instalaciones y adquirirton alambiques de cobre para almacenar y producir brandy. Don Evaristo envió a sus hijos y nietos a Europa para que aprendieran del cultivo de la vid y la elaboración de vinos. En ese momento la empresa adquirió el nombre comercial de Casa Madero.

Durante mucho tiempo Casa Madero importó más de 30 variedades de uvas finas para elaborar vinos con el fin de hacer pruebas de adaptación en el Valle de Parras. En 1973, José Milmo Garza, ingeniero químico de la Universidad de Notre Dame y miembro de la cuarta generación de la familia Madero, tomó la dirección de la bodega.

Foto: Luis Saavedra

Con el liderazgo de José Milmo, llegó una nueva etapa de producción de vinos gracias a la compra de equipos de la más alta tecnología europea y californiana. Era el año de 1981 y aunque ponían gran parte de sus esfuerzos en la producción de vino, se vivía el auge de la producción de bebidas destiladas como Blanco Madero, Reserva de la Casa, Madero Brandy y Madero XXXXX.

Liberaron la primera cosecha de Casa Grande Cabernet Sauvignon tras un año de trabajar en conjunto con la Universidad de Adelaide en Australia para lograr la plantación de clones y el manejo de técnicas en viñedo con la finalidad de propagar distintas variedades.

José Milmo, es considerado por muchos el padre de la enología mexicana moderna gracias a su interés en la fabricación de destilados y a su visión en el futuro del vino mexicano.

Vino mexicano para los mexicanos

El primer vino de la línea Casa Madero con 12 meses de barrica fue elaborado con uva Shiraz, variedad que hasta la fecha tiene gran adaptación en el Valle de Parras.

En los 90 don José y sus hijos Daniel y Brandon; tomaron la decisión de enfocar esfuerzos en los vinos de alta calidad ya que producían más etiquetas de brandy que de vino exportando el 95% de su producción. Gracias al fortalecimiento del mercado doméstico los mexicanos empezamos a consumir más vino y los números dieron la vuelta. En la actualidad 95% de la producción de Casa Madero se vende en el mercado nacional.

Foto: Luis Saavedra

Daniel y Brandon Milmo, quinta generación de la familia, están a cargo de la hacienda y de los vinos Casa Madero en los que utilizan uvas procedentes de viñedos propios. Al recorrer la hacienda con ellos, se percibe el orgullo y la responsabilidad que sienten por el legado familiar. Son mexicanos que apuestan por el vino nacional como un producto que debe ser de alta calidad para competir con vinos de otros países. Ahora cuentan con 68 hectáreas de vino orgánico y una nueva etiqueta de vino naranja. Lo mejor está por venir.

Conoce más de este vino mexicano en: madero.com.mx