
El sorbete es una onomatopeya que proviene de la palabra sherbeth, la cual recordaba el sonido de quienes saboreaban o chupaban fruta. Pero en realidad este es un postre antiguo: el maestro heladero Miguel Ángel Peña Baglioni cuenta que desde el siglo vii a. C., los emperadores chinos mandaban traer nieve de las montañas para mezclarlas con frutas. Otro emperador amante de este postre era el azteca Moctezuma, que disfrutaba de la nieve del Popocatépetl endulzada con miel de abeja.
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Helados Cometa
En este lugar siempre hay algo nuevo para entretenerse. Un ejemplo reciente es el sorbete de jamaica con trocitos de jengibre que explotan en la boca.
Dirección: Colima 162, Roma Norte, CDMX
Rosetta
La chef y panadera Elena Reygadas creó un sorbete de piñón rosa, un sabor que vale la pena cazar cuando está disponible en el menú.
Dirección: Colima 166, Roma Norte, CDMX.
Heladería Tutti Frutti
Cuentan con más de 200 sabores, pero sus sorbetes insignia son combinaciones que jamás imaginarías, por ejemplo la de tomate con albahaca o la de sake japonés.
Dirección: Cuesta de San Vicente, 22, Madrid.
Morgenstern’s Finest Ice Cream
Lo que hace que esta heladería inspirada en los años 50 sea única, son sus sabores extraños y cremosos. Aquí venden un sorbete de arazá rojo, una especie de guayaba rosada.
Dirección: 2 Rivington St., Nueva York.
Glacé
Desde 1984 preparan helados que provocan filas de más de una cuadra. Los locales de Sídney afirman que su sorbete Gin Tonic es el mejor.
Dirección: 13/49 Carrington St, Marrickville, Sídney
Las diferencias entre el sorbete, gelato y helado son sutiles, pero el paladar las nota:
