
En una edición celebrada en Barcelona, Álvaro Rivalta y Thomas Luke Parkers se alzan con el primer premio.
Una dupla de franceses gana el Premio Vila Viniteca de Cata Por Parejas y se embolsa 35.000 euros
Un bello enclave para el concurso: la antigua lonja de Barcelona
La Ciudad Condal acogió el XVIII Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas, que como acostumbra cuando toca celebrarlo en la capital catalana, transcurre en la Llotja de Mar, un edificio histórico hallado frente al Port Vell de la Ciudad.
Con una estética que combina el gótico civil catalán y el neoclásico, la antigua Lllotja de mar cuenta con el imponente Salón de Contrataciones, un amplio espacio con columnas y arcos que es donde se celebran las catas clasificatorias y finales. El edificio, en la actualidad alberga la sede de la Camara de Comercio de Barcelona, y en ella se organizan distintos eventos culturales.
Una fase clasificatoria con mucha emoción
Solo podían quedar 10 parejas y cuando dieron aproximadamente las dos de la tarde, el jurado convocó a los concursantes en la Sala de Contrataciones para desvelar el nombre de las parejas finalistas, que pasaron al siguiente fase con la emoción de haber sido elegidos y con los nervios de afrontar una final en la que se jugaban el monto de 35000 euros. Una dotación económica que ha crecido de forma exponencial, superando los índices habituales.

Un break para degustar
Mientras los concursantes lo daban todo por ganar continuando con sus catas, el jurado se preparaba para deliberar con la llegada de resultados.
Como ya viene siendo un clásico, la distribuidora de quesos Ardai, en manos de la familia Vila, permitió a los asistentes degustar 398 kilo de queso de 80 variedades diferentes y procedentes de 31 queserías seleccionadas, permitiendo un festín a la antigua: catando elixires de Baco de 40 bodegas participantes y degustando uno de los alimentos más antiguos y apreciados a menudo inseparable de los buenos vinos.
Un concurso singular
La Cata por Parejas de Vila Viniteca es un concurso singular. Es una fiesta del vino en la que se eligen las narinas más preparadas, capaces de descubrir cuáles son los vinos seleccionados entre distintas zonas de producción.
También es el encuentro del año en el que se emplean un mayor número de copas Riedel: la friolera de 6000 unidades. Mas de la mitad, son para uso de los propios concursantes.
El pistoletazo de salida comienza con una primera fase clasificatoria en la que 125 parejas catan a ciegas 7 vinos seleccionados en secreto, y los mejores catadores de estos vinos, pasan a la fase final. En la fase final, se vuelven a catar 7 vinos para completar las 14 etiquetas que se probar en el concurso.
Este genial certamen, creado por Quim Vila y Siscu Martí, propietarios de y socios de Vila Viniteca es una de las grandes citas del sector vinícola de nuestro países, que no solo acoge catadores patrios; una buena parte de los concursantes vienen otros países en busca de divertirse probando vinos, al tiempo que sueñan con la oportunidad de embolsarse el suculento premio.

El Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas -cuya inscripción online para concursar fue el pasado enero y las plazas se agotaron en 2,54 minutos- es uno de los grandes certámenes lúdicos del vino, y su celebración anual, alternando Barcelona y Madrid, es todo un acontecimiento. Este año ha recibido catadores procedentes de 10 países del mundo.
3 premios con tres dotaciones diferenciadas
Alvaro Rilbata y Thomas Luke Parker fue la pareja ganadora de un concurso que, al parecer, no estuvo nada fácil, con algunas botellas que descolocaron a todos los concursantes. Un premio compartido de 35000 fue a parar al bolsillo de ambos, recibiendo de la empresa pagadora, una cantidad a la que la empresa tiene que restar el 19% estipulado por la Agencia Tributaria.
Las dos parejas finalistas fueron Antoni Carbó y Ramon Jané, que consiguieron el segundo puesto que conlleva un premio de 10000 euros menos el 19% para la Agencia Tributaria, y Alberto Ruffoni y Patricio Zárate, que quedaron los terceros, verán menguado su premio de 5000 euros en el mismo porcentaje que sus compañeros del pódium: un 19%.
Los 14 vinos elegidos: el secreto mejor guardado
En primer lugar se sirvieron los 7 vinos de la fase clasificatoria, algunos muy viajeros, procedentes de El Hierro, Cataluña, Borgoña, California, Montsant, Sudáfrica y Burdeos.
La lista fue la siguiente:
Gramona Imperial Brut 2019
Bimbache John Stone 2024
Domaine des Comtes Lafon Meursault 1er Cru Les Porusots, 2022
Sine Quan Non Aperta 2018
Celler Joan d’Anguera Vinya de la Glòria 2020
The Sadie Family Wines Columella 2023
Château Climens 2010
En la fase final se sirvieron los siguiente vinos, todos procedentes de Europa:
Schloss Gobelsburg Tradition Heritage Cuvée 10 Years (Kamptal)
Las Rocas de San Alejandro Garnacha Viñas Viejas 2023 (Calatayud)
Château Lafleur 1983 (Bordeaux)
R&L Legras Cuvée Saint-Vincent 2012 (Champagne)
Pepe Raventós Mas del Serral 2014 (Conca del Riu Anoia)
Le Gallais Wiltinger Braune Kupp Spätlese 2019 (Mosel-Saar-Ruwer)
González Byass Tío Pepe Amontillado Cuatro Palmas Saca 2017 (Jerez-Xérès-Sherry)







