El preámbulo de este espacio es una tienda en donde encontrarás objetos y productos relacionados con el vino que van desde un estuche de aromas para cata hasta un sacacorchos con diseño. Además, hay productos delicatessen como chocolates, mermeladas y sales con especias que se mezclan con utensilios para la casa y la cocina. A unos pasos de la tienda está la mesa que da hacia la cocina en donde Fernando Zavala, el chef ejecutivo del restaurante, ofrece una degustación para aquellos comensales que disfrutan de ver cómo se elaboran los platos. Entre los platillos destacados está la sopa de habanero con julianas de papa y queso parmesano, que tiene el picante suficiente para comerse de principio a fin sin quedar enchilado, y el postre de canutillos de membrillo y queso maracuyá.

Pero la verdadera magia comienza gracias a las 12 wine stations traídas desde Napa Valley, la icónica región vinícola en California. Cada una de estas máquinas dan vida y frescura a las más de 48 etiquetas que se sirven por copeo gracias a estos dispensadores diseñados con tecnología que preserva los aromas y sabores de los vinos.

En este punto la dinámica es la siguiente: de sus tres modalidades puedes elegir la opción taste (1 oz.) double taste (2 oz.) o glass (4 oz.), con las que, a través de una tarjeta puedes catar cuantas etiquetas quieras. Las opciones son muchas, hay botellas de gran prestigio, vinos mexicanos, franceses, españoles, chilenos y portugueses, entre otros.

Era de esperarse que un espacio con una cocina que fusiona los sabores de la comida mexicana y la española tuviera una cava impecable en la que conviven botellas de las regiones de cultivo de vid más famosas del mundo. La cocina tiene estas influencias porque el español Bruno Oteiza, conocido por hacer equipo con Mikel Alonso en Biko, lleva la batuta de todo lo que ocurre dentro del fogón de Wine & Roses.

Aunque este local es perfecto para una tarde o noche de copas after work, debemos mencionar que, a pesar de tener tantas opciones acogedoras detrás de cada copa, debe ponerse mayor atención a la temperatura del local, ya que el ambiente es muy frío.

Finalmente hay que hacer una mención especial a la barra, ya que la oferta de tragos fue creada por Mica Rousseau quien fue head mixologist de Fifty Mils en el hotel Four Seasons, y ganó el reconocimiento de World Class en 2016 como mejor mixólogo de México.

Av. Javier Barros Sierra 540, Santa Fe, wine-roses.mx

Precio promedio por persona: 600 pesos.