Los Danzantes —además de un restaurante— es una de las marcas de mezcal más antiguas que hay. Cuando nadie apostaba por este destilado, los gemelos Gustavo y Jaime Muñóz vieron más allá de los prejuicios que rondaban a este espirituoso y decidieron invertir su tiempo y dinero en la industria del mezcal.

Dos décadas más tarde, están trabajando en Proyecto Maguey, para la conservación de agaves silvestres y evitar que el mezcal se vuelva de monocultivo —es decir, que únicamente utilicen espadín para crearlo. Ya cuentan con más de 500,000 plantas que serán sembradas en los campos para seguir con el proceso de reproducción y posteriormente ser utilizadas para hacer mezcal.

Ahora han lanzado un nuevo mezcal que proviene de magueyes silvestres pero sustentables, Los Danzantes Arroqueño. Se trata de una producción anual pequeña —de 760 botellas— que nos acerca a la gran diversidad del maguey, con el sello de calidad que porta la marca. Sin embargo esta edición todavía no se hace con los agaves de Proyecto Maguey —debido a que aún no alcanzan la madurez.

mezcal Los Danzantes Arroqueño
Cortesía Los Danzantes

Tuvimos la oportunidad de probarlo y su aroma es dulce, con notas de hoja de plátano, en boca resulta muy herbáceo, con notas dulces y minerales y un final amargo muy botánico. Si te gustan los mezcales herbales y dulces, este es para ti.

Los magueyes arroqueños, también conocidos como Sierra Negra, De horno, Blanco, Coyote o Gordo (dependiendo la región), requieren de 8 a 16 años para llegar a la madurez necesaria para ser cultivado.

La edición especial de Los Danzantes Arroqueño tiene un grado alcohólico de 48.5% y fue hecho en la destilería Los Danzantes den Santiago de Matatlán por la maestra mezcalera Karina Abad.

Así que si conoces a un verdadero amante del mezcal, sorpréndelo esta Navidad con un mezcal hecho de agave silvestre de una marca que lucha contra la deforestación de estas plantas.