“El Lower East Side es muchas veces referido como uno de los últimos barrios reales de Nueva York. Muchos otros restaurantes quizá no acaparen tantos titulares, pero su existencia hace que la escena culinaria sea única y que el barrio se mantenga auténtico”, refiere Ed Litvak, editor de The Lo-Down.

Este es un recorrido variado por una escena culinaria que ha cambiado significativamente en los últimos años, que cuenta con 200 restaurantes y donde se encuentran desde heladerías contemporáneas, panaderías de culto hasta pequeños locales con cocina creativa y atención al producto.

Supermoon Bakehouse

Foto: Diego Padilla

Aquí hay un verdadero templo a los croissants donde la pastelería francesa es llevada al límite por Ry Stephen. Como en un pedestal –o casi como si se tratara de joyería–, exponen los croissants de distintos sabores en una larga mesa. Imagina uno relleno con crema pastelera de romero y mermelada de blueberry u otro relleno de yuzu con menta y pimienta de Sechuan. Te sugerimos acompañarlos con el gran café que prepara su barista. El letrero dice que está abierto hasta las 6:00 p.m., pero la verdad es que cierran cuando se les acaban los productos. Nuestra recomendación: llega antes de las 3:00 p.m.

Contra y Wildair

Foto: Ricardo Roa

En 2016 Jeremiah Stone y Fabián von Hauske, los chefs de estos dos locales en Orchard Street, fueron nombrados mejores chefs por Food & Wine EUA. En Contra, que este año ganó una estrella Michelin, sirven un menú degustación de 6-7 tiempos de comida neoyorkina a un precio razonable. Wildair, que está a tan solo unos pasos, es un bar de vinos [DS1] con carta de comida cuya selección de etiquetas privilegia a los caldos naturales y biodinámicos -la tendencia del momento-, pero también a algunas propuestas especiales como los licores y los eau de vie de una destilería artesanal francesa llamada Cazottes.

Una Pizza Napoletana

Foto: Una Pizza Napoletana

Anthony Mangieri es de esos cocineros puristas cuya obsesión es la pizza. Y es que su oficio como pizzero le ha permitido descubrir las sutilezas que separan a las buenas de las inolvidables. Ahora, con su nuevo y exitoso local, Mangieri ofrece unas de las mejores pizzas al estilo Nápoles de la ciudad.

Ten Belles

Foto: Ricardo Roa

Desde hace diez años, este local ha difundido la pasión por el vino natural, orgánico y biodinámico de los pequeños productores. La comida tiene el formato de tapas sencillas, hechas para acompañar botellas inusuales, cuidadosamente seleccionadas, que no podrán ser encontradas tan fácilmente en otros restaurantes.

Ivan Ramen

Una publicación compartida por Ivan Orkin (@ramenjunkie) el

Su creador, Ivan Orkin, quien también ha acaparado la atención del público a través de uno de los capítulos de Chef’s Table, decidió abrir este local tras el éxito de su restaurante de ramen en Tokio. Este lugar sin complicaciones y de precios atractivos, está abierto todos los días desde las 12:30 hasta las 10:00 p.m. y los fines de semana hasta las 11:00 p.m.

Attaboy

Foto: Ricardo Roa

Encontrarlo no será fácil. En medio de una calle oscura y sin letrero hay una puerta que se abre de vez en cuando y por la que, misteriosamente, entra y sale gente en silencio. En ese sentido, Attaboy cumple con los dictámenes de los speakeasy. Adentro, la barra y unas cuantas mesas estilo booth son el escenario de este bar de luz tenue cuya selección musical merece varios aplausos por estar al volumen correcto y provocar la permanencia por mucho tiempo en el lugar.

Morgenstern’s Finest Ice Cream

Foto: Ricardo Roa

Podría estar a -8º C y la gente seguiría felizmente haciendo fila para disfrutar de los sabores y toppings singulares, inusuales y clásicos de esta heladería fundada por Nicholas Morgenstern en 2014. Este restaurador autodidacta, desarrolla cada creación pensando en un perfil del sabor al que nunca agrega ni aditivos ni ningún tipo de agente para estabilizar. Dentro de los sabores contemporáneos está el de salvia quemada y el de plátano con curry, el de piñones con sal y pimienta, el de tahini con caramelo o el de cardamomo con mermelada de limón.