Shangri-La Bosphorus, Istanbul: donde Oriente y Occidente se encuentran
Shangri-La Bosphorus ocupa el antiguo edificio de Tütün Deposu, un almacén de tabaco de mediados del siglo XIX. | Foto: Cortesía

Estambul te seduce lentamente. 

Tal vez sea por el Bósforo, esa corriente azul que atraviesa la ciudad como una cinta de seda y separa, sin dividir, dos continentes. Tal vez por las mezquitas que recortan el cielo al amanecer, por las cúpulas que se encienden al caer la tarde o por el sonido lejano de los barcos que cruzan el estrecho mientras la ciudad comienza a iluminarse.

Estambul tiene algo profundamente sensual: una manera de mezclar aromas, voces, colores, historia y deseo hasta convertir cada paseo en una pequeña revelación.



Y frente a esas aguas, en el antiguo barrio de Beşiktaş, Shangri-La Bosphorus, Istanbul parece haber encontrado el lugar perfecto para contemplarla.

El hotel ocupa un edificio que alguna vez fue el almacén de tabaco de Tütün Deposu, una construcción histórica de mediados del siglo XIX que después albergó otros usos antes de convertirse, en 2014, en uno de los hoteles más refinados de la ciudad. Su arquitectura conserva la memoria del edificio mientras el interior introduce una elegancia contemporánea marcada por detalles de inspiración otomana y asiática.

Shangri-La Bosphorus, Istanbul: donde Oriente y Occidente se encuentran
El estrecho aparece como un horizonte permanente desde algunas de las habitaciones y suites del hotel. | Foto: Cortesía

Desde algunas de sus habitaciones y suites, el Bósforo aparece como una presencia constante. Los barcos pasan lentamente; en la otra orilla, la silueta de Üsküdar cambia con la luz; y cuando el día comienza a desaparecer, Estambul se enciende poco a poco, primero en las ventanas, después en los minaretes, finalmente sobre el propio estrecho.

Es una ciudad distinta después del atardecer.

Y quizá sea entonces cuando Shangri-La revela mejor su carácter.

Los interiores tienen esa mezcla de opulencia y calma que parece pertenecer naturalmente a Estambul: mármoles, lámparas, maderas oscuras, textiles ricos, detalles dorados. Hay una intención de envolver, de hacer que disminuyamos el paso, Y, de pronto, el tiempo parece pertenecer a otra época.

IST TOO es el restaurante principal del hotel y su nombre ya contiene una pequeña declaración de intenciones: Estambul, pero también “East too”. Oriente y Occidente dialogan en una cocina que recoge influencias turcas, asiáticas e internacionales.

La experiencia nos hace descubrir cómo una ciudad situada entre dos continentes puede llevar esa dualidad hasta la mesa.

Hay especias, aromas, productos locales y técnicas que viajan de una cultura a otra.

Y luego está Shang Palace, donde la cocina china adquiere una expresión refinada en pleno corazón de Estambul. El restaurante ofrece una colección de especialidades cantonesas y de otras tradiciones regionales de China, creando uno de esos contrastes que solo una ciudad como Estambul puede hacer parecer naturales: abandonar el Bósforo durante unas horas para viajar hacia Oriente sin salir del hotel.

Pero quizá el momento más hermoso sea mucho más sencillo.

Una copa al final de la tarde.

Una mesa junto al ventanal.

El Bósforo cambiando de color.

La primera luz encendida sobre la orilla asiática.

Hay algo fascinante en los grandes hoteles históricos: terminan convirtiéndose en observatorios de la ciudad.

Shangri-La Bosphorus, Istanbul: donde Oriente y Occidente se encuentran
Shang Palace propone un recorrido por las tradiciones regionales de China desde el corazón de Estambul. | Foto: Cortesía

Desde ellos se ve llegar la mañana y marcharse la noche. Se escucha el murmullo de quienes llegan desde lejos y el de quienes regresan a casa. Se percibe la ciudad sin necesidad de atravesarla.

Shangri-La Bosphorus tiene precisamente esa cualidad.

Está lo suficientemente cerca de la energía de Estambul como para sentirla, pero protegido de ella por sus propios muros.

A pocos pasos están el Palacio de Dolmabahçe, las orillas del Bósforo y Beşiktaş, uno de los barrios más vivos de la ciudad. Más allá esperan Sultanahmet, Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Gran Bazar y las calles antiguas donde Estambul despliega sus siglos de historia.

Quizá la mejor manera de conocerla sea regresar al hotel después de una mañana entre palacios.

Después de perderse por las calles de Karaköy, Después de cruzar el agua, Después de una tarde de compras, de café turco, de especias y de conversaciones.

Regresar cuando el cielo comienza a oscurecerse y el Bósforo se convierte en una superficie plateada.

Ese río de agua salada que ha visto pasar imperios, comerciantes, soldados, viajeros, poetas y amantes. Que ha contemplado Constantinopla convertirse en Estambul. Que ha unido palacios y mezquitas, fortalezas y barrios, Europa y Asia.

Hay una belleza particular en Estambul después de la medianoche.

Las luces del Bósforo tiemblan sobre el agua. Los ferries continúan cruzando. Las ventanas de los edificios se multiplican sobre las colinas y, a lo lejos, los minaretes permanecen iluminados como delicadas agujas contra el cielo.

Y frente al Bósforo, Shangri-La ofrece uno de los lugares más hermosos desde donde dejarse seducir.

Shangri-La Bosphorus, Istanbul: donde Oriente y Occidente se encuentran
La arquitectura histórica de Tütün Deposu encuentra una nueva vida como Shangri-La Bosphorus. | Foto: Cortesía

Shangri-La Bosphorus, Istanbul

Sinanpaşa, Hayrettin İskelesi Sk. No:1, 34353 Beşiktaş/İstanbul, Turquía.

@shangrilainstabul

Sigue a la autora: @debybeard

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