En lo que algunos han llamado la crisis más estúpida de la humanidad, el desperdicio alimentario ha llegado a 1.6 mil millones de toneladas cada año—esto es casi ⅓ de toda la comida que se produce en el planeta. La cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura también indican que la mayoría de este desperdicio es generado en los procesos de producción y comercialización.

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Sin embargo, el desperdicio de los consumidores puede llegar hasta a los 95 kilogramos por año—sobretodo en los países desarrollados, en los países en vías de desarrollo el desperdicio aproximado es de 25 kg anuales. Si todos comenzamos a aportar nuestro granito de arena podríamos reducir esa cantidad, por lo que aquí te damos algunos consejos para evitar desperdiciar alimentos en casa.

Sigue recetas

Cuando vas al supermercado, lo mejor que puedes hacer es tener en mente lo que planeas cocinar, así sabes qué necesitas de cada cosa y no terminas comprando de más. Por ejemplo, si vas a hacer una crema de calabaza, pues compras las 4 calabazas que necesitas y listo, no hay necesidad de comprar extra porque ya sabes las cantidades exactas que vas a utilizar.

El congelador es tu aliado

A veces no es tan fácil comprar solamente lo que vas a cocinar en la semana, ya sea porque la relación costo calidad mejora cuando compras en porciones más grandes o porque simplemente no viene en porciones más pequeñas. Pero siempre puedes congelar el exceso hasta que lo uses. Te recomendamos usar un marcador para indicar la fecha en la que lo guardaste y lo puedas reutilizar. Algunos de los alimentos que puedes congelar son las proteínas—carne, pollo y pescado—, el pan, guisos ya preparados, verduras como espinacas y brócoli y frutas como plátano o mango (pero recuerda que debes cortarlos antes de congelarlos).

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No sirvas platos enormes

Si tienes invitados a comer procura servirles porciones medianas, si después quieren se pueden servir más. Pero esto evitará que te devuelvan un plato medio lleno de comida que ya no puedes guardar. Si al final te sobra lo que preparaste, siempre puedes congelarlo para otra ocasión.

Mantén tu refrigerador en orden

La forma más fácil de evitar que la comida se eche a perder en el refrigerador es colocándola en orden de lo que debes comer primero—es decir, coloca atrás lo más fresco, lo que tenga una fecha de expiración más lejana y al frente lo que está próximo a vencer. Es un recordatorio sutil de los alimentos que deberías utilizar antes que el resto.