Más de 193 kilómetros de pasadizos de piedra caliza forman la ciudad subterránea vinícola de Milestii Mici, con 55 km de túneles dedicados a una colección de 1.5 millones de botellas. Dentro de la ex República Soviética de Moldavia, el país de Europa del Este que está entre Romania y Ucrania, la bodega Milestii Mici es probablemente la única razón por la que alguien haya escuchado de éste.

Moldava es uno de los países menos visitados del continente, con sólo 121,000 turistas en 2016. No es el tipo de lugar por el que pasarías, a menos que te dirigieras a alguna de sus capitales vecinas Bucarest o Kiev. Aún así, Moldavia presume de tener la bodega de vino más grande del mundo, Milestii Mici, e incluso tiene un Récord Mundial Guinness para probarlo. El país también es hogar de la mayor densidad de viñedos en el planeta, con 277,000 acres de 30 variedades de uvas, desde la indígena Rara Neagra hasta Pinot Noir.

No obstante, es un extenso reino vinícola, que continúa atrayendo turistas a Moldavia de la misma forma en que Disney World lo hace, transformando túneles en atracciones similares a las de un parque. Modeladas tras una fortaleza feudal, entrar por las puertas hacia el mundo subterráneo de piedra caliza es casi tan dramático como decir “ábrete Sésamo” y adentrarse en una cueva llena de tesoros. Aquí, fluyen cascadas junto con 20,000 litros de vino en barricas y cada sección de la ciudad está acomodada a la perfección, necesitas un mapa para navegar las calles – que la bodega te entregará feliz, con un sello de cera roja.

Después de que Chisinau, capital de Moldavia, fuera destruida por tres eventos en sólo dos años (comenzando con la ocupación soviética y un terremoto en 1940, seguido de una toma por los Nazis en 1941), más de la mitad de los edificios fueron reconstruidos con estilo estalinista utilizando losas de piedra caliza extraídas directamente de las bodegas de Milstii Mici – razón por la que Chisinau ahora es conocida como ‘la ciudad blanca’. La máquinas de minería, llamadas galanes, aún en exhibición en las profundidades de la bodega en la calle Cabernet, parte de los 4 kilómetros de túneles abiertos al público y que sólo pueden ser atravesados en automóvil.

Conducir en un microbús a través de la bodega de Milestii Mici es en partes iguales una lección de historia y una escena de Los cazadores del arca perdida, donde estás esperando para ver lo que saldrá al girar la siguiente esquina. Incluso la sala de degustación no es lo que esperas. Las puertas de madera en forma de barril se abren de manera ceremonial para revelar a un violinista y un acordeón que te llevan al espacio de inspiración medieval.

La bodega de vino mas grande del mundo esta en Moldova
Elena Shamis

En Moldavia, la vinificación se remonta a 4,000 años a los dacios, y en la Edad Media, propietarios de viñedos gobernaron el país. El vino es considerado un producto nacional que incluso se celebra en forma festiva el primer fin de semana de octubre durante la Fiesta del Vino de Moldavia, donde tanto los pequeños productores como las bodegas subterráneas como Milestii Mici colocan orgullosamente sus últimas y más raras colecciones de vinos lado a lado.

“Creo que ningún país del mundo, ni siquiera los países productores de vinos, tiene una fiesta nacional para la elaboración de vinos”, dijo Dan Prisacaru, enólogo y cofundador de Embargo, uno de los últimos bares de vino en la capital de Moldavia. “Espero que crezca, tal vez en 10 años, en algo como Oktoberfest en Alemania”.

Bajo el dominio soviético en la década de 1960, la industria vinícola de Moldavia comenzó a expandirse a mayor escala y la república se convirtió en el mayor productor de vino de la URSS. “Todo el mundo conoce a Georgia, que fue el segundo proveedor más importante de la Unión Soviética, pero creo que tenemos una ventaja porque los georgianos usan principalmente variedades locales de uva, y el estilo vinícola de Moldavia está más cerca del estilo europeo de vinificación”, dijo Prisacaru.

Conforme las fábricas comenzaron a brotar de nuevo, el reino del vino subterráneo de Moldavia nació. Los mejores vinos del país se han almacenado en Milestii Mici desde que se abrió la bodega en 1959, incluyendo el tesoro nacional de Moldavia. Protegida en una habitación secreta, esta colección cuenta con 10,000 vinos raros de todo el país que fueron salvados durante los tiempos de prohibición. Ahora, las bodegas cubiertas de telaraña también almacenan el propio vino de Milestii Mici de las cosechas entre 1968 y 1991, con la botella más cara ­– un vino de postre – que data de 1973 (y está venta al por menor por $1,500 dólares).

La diferencia entre una bodega dirigida por el estado una las más pequeñas privadas que están abriendo es que las botellas de producción en masa de Milstii Mici son influenciadas por el pasado soviético del país, mientras que las bodegas boutique como Minis Terrios de Pirsacaru están ideando nuevos métodos influenciados por lo que sucede en el mundo. Pero no es el vino lo que atrae a los visitantes a la bodega, es el tamaño de la ciudad que se yace a 85 metros bajo la superficie.

“Tener la mayor bodega vinícola del mundo crea una intriga instantánea sobre la cultura del vino en Moldovia,” declaró Leigh Barnes de Intrepid Travel, una operadora turística que recién comenzó a realizar tours para visitar la bodega. “Pero de ahí, los viajeros que se aventuran fuera del camino más transitado y visitan las nuevas bodegas se darán cuenta porque la región está lista para el reconocimiento internacional.”