Nadie quiere ir a la cárcel. Entre las muchas, muchas razones del porque esta que es muy difícil poder conseguir un cóctel decente una vez que estás dentro. Pero, si por alguna razón has estado añorando cumplir una sentencia mientras disfrutas de un trago, éste pop-up bar, que abrió en septiembre, te hará cumplir tus fantasías criminales: con una temática de prisión, Alcotraz en 212 Brick Lane London E1 6SA.

Encajando a la perfección en la creciente lista de conceptos de “¿Qué surgió primero, el simpático nombre o la idea real?”,  Alcotraz – y tenemos que admitir es un gran nombre – está construido alrededor de divertidas contradicciones. Descrita como en su sitio web como “una experiencia inmersiva de beber del tipo más alto…Desde los trajes naranjas a la entrada, hasta las frías celdas metálicas, Alcotraz se convierte en el escenario perfecto para disfrutar de una copa en un ambiente épico pero íntimo”.

Tras recibir un número de prisionero y un mono anaranjado (que es el traje requerido “para asegurar que seas fácilmente identificable para evitar la fuga hasta que seas liberado”), los comensales tendrán que “contrabandear” una botella de licor y con esto el bar no está exagerando. Alcotraz es un BYOB (Bring your own buzz – trae tu propio alcohol). “Nuestros reclusos han descubierto que una botella de 350 ml de alcohol por persona es la opción más fácil para contrabandear sin que los descubra el guardia”, dice el sitio web del bar en sus preguntas frecuentes. “Si divides una botella más grande entre dos presos, encontraremos una manera de contrabandearla, por favor trae alcoholes básicos como vodka, ginebra, ron, tequila o whisky”.

Una vez tras las rejas, “no encontrarás un menú fijo de bebidas aquí…después de todo, ¡es prisión!” En vez, el bar ofrece “una variedad de cócteles a medida cada noche basado en el alcohol que lleves y tus gustos” servido en recipientes discretos, por supuesto, para que no te “descubra el director”.

“Al mismo tiempo que es una experiencia muy divertida, Alcotraz permitirá a los visitantes a experimentar un mundo sólo visto por la mayoría en ficción”, dijo Sam Shearman, fundador de Inventive Productions, la compañía detrás del bar, que puede acomodar hasta 30 personas que pueden elegir “sentarse en las celdas o en el área de visita”.

Las reservas para éste bar estilo cárcel, que está abierto durante tres meses a partir del 28 de septiembre, cuestan 30 libras esterlinas, esto incluye “su paquete de prisionero por la duración de la sentencia, mínimo 4 cócteles de su licor de contrabando de elección + 1 hora 45 minutos dentro de la cárcel.”