12 vinos tintos para un año que promete: el brindis definitivo para cada mes
Selection of red wine on wine tasting. Dry, semi-dry, sweet red wines in special wine glasses on old wooden table background. Copy space

Os invitamos a inaugurar el 2026 con una selección de tintos que tienen mucho que contar. De la viticultura heroica al compromiso firme con el entorno, vinos que vuelven a sus orígenes para ofrecernos honestidad y placer.

Recién terminamos un año y empezamos otro. Y lo que buscamos para 2026 es el latido de la tierra y la alegría de compartir una botella que nos haga disfrutar. Desde el Bierzo hasta los páramos de la Ribera sin olvidar a la Rioja, he aquí doce vinos imprescindibles para que cada mes tenga su propio sabor.

Bodegas LAN apuesta por el disfrute sin complejos con su original y novedosa campaña (cambio de imagen incluido) “Date un sí”. Este monovarietal de tempranillo es puro compromiso con el entorno, tras 18 meses de crianza que le otorgan notas de fruta madura, cacao y pimienta negra. Un vino sabroso y envolvente para empezar la noche con buen pie.

Desde los confines sorianos, a casi 1.000 m. de altitud, llega la expresión más fresca de la tinta fina (tempranillo). Un tinto que combina cepas centenarias con nuevas plantaciones para lograr una fruta vibrante y una acidez precisa tras 12 meses de crianza en roble. Fresco y con un tanino aterciopelado, resulta ideal para platos con setas o carnes blancas



Referente de la modernidad en El Bierzo, este vino de mencía de viñas de más de 80 años cumple 25 añadas. Pioneros en la revolución de esta variedad típica berciana, pasa 10 meses en barrica y 18 en botella. Un tinto de reflexión, fiel a su origen y cargado de la energía del terruño.

Alejado de las ruta convencionales, el proyecto de la familia Fuentes es un tinto de altura que desafía los límites a 1.000 metros en la sierra norte de Guadalajara. Con el prestigioso sello de Vino de Pago recién estrenado, este ensamblaje de tempranillo, syrah, merlot y cabernet sauvignon es potente y elegante, con una frescura que refleja la singularidad de su terruño.

La bodega pionera en la Ribera rinde homenaje a la paciencia con este lanzamiento que requiere tres años para alcanzar su plenitud. Obtenido a partid de vías de Burgos, Vallodolid y Soria y criado en tres maderas diferentes (roble francés, americano y austríaco), es un vino sedoso y persistente con elegantes notas tostadas.

Detrás de este tinto hay una historia de amor: la de un matrimonio estadounidense que, peregrinando hacia Santiago, se prendó de los viñedos de Laguardia. Aistear (viaje en gaélico) es un “vino mosaico” de Rioja Alavesa que ensambla las mejores parcelas de tempranillo cultivadas a gran altitud. Tras 12 meses de barrica, destaca por su expresividad aromática (lavanda, grafito) y un trago amable.

La exdirectiva Alba Abiega deja su puesto en Tesla tras más de 20 años para regresar al viñedo familiar en Olmedillo de Roa, en plena Ribera del Duero. Su primer y personal vino es un tinto artesano y honesto, nacido de una viticultura ecológica y un compromiso innegociable con la inteligencia natural. Elegante y sin artificios, busca la autenticidad y Alejado de lel sosiego en cada copa.

Bodegas LA HORRA estrena una sede espectacular que armoniza con este vino, un tinto de alma ecológica y finura excepcional. Pese al calor extremo de su añada cautiva por su frescura inusitada y una vibrante explosión de fruta. Su paso de boca destaca por su delicadeza, evitando cualquier exceso de madera. Es, en esencia, una delicia hedonista, ideal para quienes buscan elegancia sin estridencias

Desde Bodegas Franco-Españolas, una casa que es historia viva de Logroño, este monovarietal de garnacha que supone un regreso a los orígenes en Tudelilla. Cepas centenarias sobre cantos rodados que ofrecen un vino elegante, sabroso y con un final vertical muy marcado. Tras 16 meses de crianza en madera, de él se han elaborado sólo 4.200 botellas. Ideal para quienes buscan la tipicidad de la auténtica garnacha riojana.

Desde la parcela plantada a mano en 1950 por la familia Figuero en La Horra, nace este tinto de frescura y equilibrio natural que reivindica el tinto de forma coherente y emocionante, ajena a las modas pasajeras.  Tinto fino procedente de un viñedo singular plantado en 1950, seduce por su equilibrio, con aromas de cacao y fruta en licor, siendo untuoso y fresco a la vez.

La joya de Cruz de Alba, fruto la viticultura biodinámica en suelos arenosos de 70 años, práctica en la que son pioneros en la zona. Un vino profundo, armonioso y sedoso que refleja la conexión pura con el entorno: una parcela de tempranillo apenas 1,8 has. en Padilla de Duero. 22 de meses en barrica de 500 litros le otorgan elegancia y profundidad. La pureza del terruño sin artificios. Una edición limitada a 7.500 botellas.

Un capricho. Es la síntesis emocional de Benjamín Romeo  de Bodega Contador (un referente mundial), un tinto que por primera vez llega a España tras años de exclusividad en Burdeos. Elaborado con tempranillo y garnacha de tres parcelas únicas en San Vicente de la Sonsierra, combina dulzura, estructura y el fresco. Un vino profundo, elegante y potente, con 20 meses de crianza y un final larguísimo que justifica su precio. Una joya de producción limitada (13.000 botellas) que condensa todo el paisaje de la Rioja Alta en una copa.

Sigue a la autoraRaquel Castillo

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