Andaz Mexico City Condesa, una mirada local a la vida urbana
Andaz Mexico City Condesa | Foto: Cortesía

En una ciudad donde cada colonia tiene su propio ritmo, identidad y manera de habitarse, Andaz Mexico City Condesa parte de una premisa sencilla: no imponer una personalidad sobre el destino, sino dejar que el lugar determine la experiencia. Desde su arquitectura y diseño hasta su propuesta gastronómica y de bienestar, el hotel busca dialogar con la colonia que lo rodea y con la cultura contemporánea de la Ciudad de México.

“Todos los hoteles, la verdad, a donde vayas ninguno va a ser igual. Esa es la particularidad de esta marca: no es bajo un estándar que digas ‘voy a ir al Andaz de Nueva York y ofrecen lo mismo’. Todo se mimetiza con el lugar donde se encuentra”, explica Antonio Mejía, Marketing & Communications Manager de Andaz Mexico City Condesa, quien forma parte del proyecto desde su etapa de preapertura.

Abierto en enero de 2023, el hotel ocupa un edificio construido originalmente en la década de 1960 que fue adaptado para convertirse en una propiedad de estilo de vida. La intervención conserva esa relación con la historia del inmueble y, al mismo tiempo, incorpora referencias al entorno inmediato. De acuerdo con Hyatt, el diseño combina una estética contemporánea con elementos Art Déco y guiños al trabajo del arquitecto mexicano Luis Barragán.



Andaz Mexico City Condesa, una mirada local a la vida urbana
Las habitaciones de Andaz Mexico City Condesa fueron diseñadas con referencias al entorno y al espíritu contemporáneo de la colonia. | Foto: Cortesía

Habitar la Condesa

Más que funcionar como un punto de partida para conocer la ciudad, Andaz busca que la propia estancia sea una extensión de la colonia. Las 213 habitaciones —20 de ellas suites— tienen un carácter residencial y miran hacia las calles arboladas de la Condesa, el patio interior del complejo o, en los pisos superiores, hacia el horizonte de la Ciudad de México.

Ese vínculo con el barrio también aparece en detalles más pequeños. Las habitaciones incorporan arte y objetos que evocan la cultura local, además de tocadiscos con una selección de vinilos que pueden intercambiarse en la biblioteca del lobby, un guiño a La Roma Records, una de las tiendas de discos más antiguas de la zona.

Para Antonio, la ubicación es parte fundamental de la personalidad del hotel. “Los huéspedes nos seleccionan o el factor decisivo de compra es la ubicación. En toda comunicación que gira en torno al hotel me centro mucho en la parte del barrio, de la Condesa, de la cultura mexicana”, cuenta.

La paradoja está en que una de las principales virtudes del hotel también representa uno de sus retos: la colonia ofrece tal cantidad de restaurantes, cafés, bares, galerías y espacios culturales que el huésped tiene muchas razones para salir. La apuesta, entonces, consiste en hacer que el hotel no sea únicamente el lugar donde se duerme, sino otro escenario para experimentar la ciudad.

La ciudad también se come

La gastronomía es una de las maneras más directas en que Andaz establece ese diálogo con su entorno. En lo alto del edificio, Cabuya Rooftop lleva la experiencia hacia el paisaje urbano: el restaurante y bar ocupa el piso 17 y propone sabores del mar y mixología mientras las vistas se abren sobre Ciudad de México.

En otro registro está Derba Matcha Café, concebido como un espacio para acompañar distintos momentos del día. El concepto gira alrededor del matcha y otras bebidas, pero también incorpora panadería artesanal, pequeños platos, vinos y cócteles. En la conversación, Antonio destaca precisamente esa capacidad de transformación: comenzar la mañana con café o matcha, continuar con pan recién hecho y, por la tarde, cambiar el ritmo hacia vino mexicano y tapas.

La oferta se extiende a Wooftop Beer Garden & Canine Club, una terraza diseñada alrededor de una de las características más visibles de la Condesa contemporánea: su relación con los perros. El espacio es pet friendly y cuenta incluso con alimentos y bebidas pensados para los acompañantes caninos. La propuesta forma parte de una filosofía más amplia del hotel, que acepta mascotas y ofrece amenidades especiales para ellas.

Actualmente, Hyatt también presenta Pórtico como parte de la experiencia gastronómica de la propiedad. Ubicado en el patio principal de I421 Live District, ofrece desayunos a la carta y buffet y, por la tarde, se transforma en UXMAL, una propuesta inspirada en las taquerías de la Ciudad de México, con tortillas hechas a mano, tacos preparados al momento, salsas en molcajete, aguas frescas y cervezas artesanales.

Así, la gastronomía no intenta competir con la escena culinaria de la colonia, sino encontrar su propio lugar dentro de ella. “Tenemos el concepto culinario gastronómico muy bien curado y cubre diferentes frentes”, explica Antonio. La intención es que el huésped pueda elegir entre distintas maneras de comer y beber sin perder el vínculo con México y con la ciudad que sucede afuera.

Andaz Mexico City Condesa, una mirada local a la vida urbana
Pórtico acompaña el ritmo del día con desayunos y una propuesta vespertina de inspiración mexicana. | Foto: Cortesía

Bienestar con memoria

La misma lógica aparece en Pasana Spa & Wellness. Más que reproducir un concepto de bienestar universal, el spa incorpora referencias a prácticas ancestrales mexicanas y las lleva al lenguaje contemporáneo del wellness.

La propuesta cuenta con cuatro cabinas de tratamiento, sala de relajación y espacios de belleza. Sus tratamientos están inspirados en rituales del Valle de México y recurren a elementos como la sal volcánica y la aromaterapia herbal.

Antonio explica que incluso el cierre de los tratamientos busca contar una historia: “Los ancestros, en el Valle de México, utilizaban mucho la sal como protección y como purificación. Entonces nosotros lo implementamos en los tratamientos de spa”.

Un hotel que observa lo que sucede afuera

La particularidad de Andaz Mexico City Condesa radica en que su identidad no termina en la puerta del hotel. Está construida a partir de lo que ocurre alrededor. La Condesa funciona como contexto, inspiración y, también, como parte de la experiencia que el huésped busca.

El hotel cuenta además con una piscina climatizada en la azotea, gimnasio y espacios para eventos, completando una oferta que permite combinar descanso, gastronomía y bienestar dentro de la propiedad.

Antonio habla de una zona que ha cambiado aceleradamente y que hoy concentra una comunidad internacional cada vez más visible. En ese escenario, Andaz busca ser un hotel internacional que no podría existir de la misma manera en otra ciudad.

La filosofía de la marca se resume, finalmente, en esa idea de mimetizarse con el entorno. No se trata de replicar una fórmula, sino de observar qué hace único a cada destino y construir desde ahí. En la Condesa, eso significa convivir con sus cafés, restaurantes, galerías, calles arboladas, mascotas, diseño y ritmo urbano; reconocer que todo eso ya forma parte de la experiencia y dejar que el hotel sea una extensión de esa ciudad.

En Andaz Mexico City Condesa, la apuesta no es aislar al viajero de la ciudad, sino acercarlo a ella desde otra perspectiva: una habitación, una mesa, un tratamiento, un cóctel o una terraza pueden ser distintas maneras de contar el mismo lugar.

Andaz Mexico City Condesa, una mirada local a la vida urbana
La alberca de Cabuya acompaña la experiencia del rooftop con vistas panorámicas de la Ciudad de México. | Foto: Cortesía

Andaz Mexico City Condesa

Aguascalientes 158, Hipódromo Condesa, Cuauhtémoc, CDMX.

@andazmexicocitycondesa

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