L.A. Cetto celebra su vendimia 98 con nuevos vinos
Valle de Guadalupe | Foto: Cortesía

En el marco de su vendimia 98 celebrada el pasado fin de semana, L.A. Cetto presentó su nueva línea “Orgánicos de Raíz”, cuatro vinos elaborados con uvas 100 por ciento orgánicas, un proyecto que nació en Viña Alegre, un terruño de cerca de 120 hectáreas ubicado en el Valle de Guadalupe concebido para demostrar que la viticultura sustentable puede convivir con la diversidad varietal y la calidad enológica.

“Es un momento perfecto para enseñarles un poco de lo que hacemos, y lo que significa para nosotros esta tierra. También es el momento ideal para mostrar nuestras innovaciones en el mercado como una línea nueva de vinos elaborado a partir de uvas 100 por ciento orgánicas certificadas”, destacó Luis Ángelo Cetto.

Un viñedo, cuatro etiquetas

El proyecto avalado por la firma California Certified Organic Farmers CCOF comenzó con un rancho que ya contaba con una amplia diversidad de variedades, incluidas cepas italianas. En lugar de plantar un nuevo viñedo, la bodega decidió transformar su manejo agrícola hasta obtener la certificación orgánica.



Ese proceso permitió desarrollar las etiquetas Nebbiolo, Malbec, Mezcla Bordelesa y Mezcla Italiana, mientras la bodega prepara el lanzamiento de un Chardonnay que se incorporará próximamente a la colección. El objetivo fue ofrecer vinos sin barrica que reflejaran con mayor fidelidad el carácter de la fruta y del viñedo, privilegiando una elaboración sencilla que permita expresar el origen antes que la intervención en bodega.

VENDIMIA 2026 L.A.CETTO | FOTO: NAYELI ESTRADA

“El mercado ha cambiado y buscamos entender hacia dónde se dirige. Este proyecto responde a consumidores que buscan alternativas elaboradas bajo un manejo orgánico, tanto en México como en mercados internacionales”, explicó Sebastián Suárez, enólogo de la bodega.

Un laboratorio para la viticultura del futuro

Ubicado entre cerros y protegido por un arroyo, Viña Alegre reúne condiciones que favorecieron la certificación orgánica y reducen la presión de factores externos sobre el cultivo.

A estas condiciones se suma una marcada diversidad de suelos. Mientras las zonas cercanas al agua presentan perfiles predominantemente arenosos, las partes altas muestran una mayor presencia de arcillas, con áreas de transición que ofrecen distintas expresiones para cada variedad.

La orientación de las parcelas también fue diseñada por Don Luis Cetto de manera específica para controlar la exposición solar. Algunas hileras incluso rompen con la tradicional disposición norte-sur para proteger mejor la uva frente a las altas temperaturas del Valle de Guadalupe.

SEBASTIÁN SUÁREZ Y JOAQUÍN LEYVA, ENÓLOGOS DE LA BODEGA | FOTO: NAYELI ESTRADA

“Es un viñedo con mucho corazón, Don Luis participó activamente en su diseño. Tiene diferentes orientaciones, la vitivinicultura clásica es normalmente planta de norte a sur pero dependiendo de la latitud lo que buscamos es un poco menos de exposición al sol. Aquí nos sobra sol y temperatura e intentamos proteger un poco más la uva plantando al revés. El  merlot por ejemplo, está plantado en curvas y jugamos con diferentes arquitecturas a poder tener un vino distinto”, explica Sebastián.

Regresar al origen sin renunciar a la tecnología

A través de este proyecto, la emblemática bodega también explora una forma de regresar al origen de la vitivinicultura recuperando principios que durante generaciones guiaron el trabajo en el viñedo.

“Regresar al origen es volver a una viticultura en la que el suelo era el centro de todo. Antes los productores fertilizaban con materia orgánica y buscaban mantener vivo el viñedo. Hoy existen alternativas sintéticas muy prácticas, pero queremos recuperar esa visión para asegurar una producción sana a largo plazo”, cuenta el enólogo.

MEZCLA BORDELESA | FOTO: CORTESÍA L.A. CETTO

El proyecto también funciona como un espacio de aprendizaje para trasladar algunas prácticas orgánicas a otros viñedos de la casa, optimizar el consumo de agua, regenerar los suelos y reducir la dependencia de métodos convencionales. Aunque reconoce el potencial de la tecnología, Sebastián considera que el futuro del vino seguirá dependiendo de la capacidad humana para interpretar el campo.

La Inteligencia Artificial puede ayudarnos a tomar decisiones, pero la viticultura sigue siendo agricultura. Todo comienza en el suelo, en el clima, en la planta y en las personas que entienden cómo cultivarla”.- Sebastián Suárez

Vinos pensados para beberse jóvenes

La nueva colección está integrada por vinos sin paso por barrica, una decisión orientada a privilegiar la expresión primaria de la fruta. Su perfil busca ofrecer etiquetas frescas, fáciles de beber y con vocación gastronómica, aunque conservan un potencial de guarda cercano a siete años.

Un proyecto con mirada internacional

Además de responder al interés de consumidores preocupados por el impacto ambiental, la línea Orgánicos de Raíz representa un paso estratégico para fortalecer la presencia internacional de L.A. Cetto.

La certificación acredita prácticas agrícolas responsables, el aprovechamiento de residuos de la propia bodega y un modelo de producción que busca conservar los recursos del viñedo para las siguientes generaciones.

Para Joaquín Leyva, enólogo de la casa desde 1974, el proyecto refleja una filosofía que ha acompañado a la bodega durante décadas. “Siempre estamos evolucionando y explorando cosas nuevas. Esta colección representa un paso más para ofrecer propuestas distintas a nuestros consumidores”.

Consíguelos en lacetto.mx

@vinoslacetto

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