
Un buen taco y una tostada bien servida son dos platillos que destacan en la carta de cualquier restaurante. Ahora imagina la fusión de ambos: el resultado es la Tacostada, una creación de Mi Gusto y el chef Javier Plascencia. Disponible durante mayo, este platillo destina el 100% de sus ventas a la organización Tijuana Sin Hambre, convirtiendo cada visita en una forma directa de contribuir.
La Tacostada fusiona dos clásicos de la cocina mexicana —tostada y taco— en una sola experiencia. Sobre una base crujiente, una capa cremosa de papa aporta equilibrio, mientras mariscos, hierbas y vegetales frescos añaden contraste y frescura en cada bocado. El resultado es una propuesta ligera y reconfortante a la vez, donde la sorpresa no sustituye a lo familiar: lo eleva.
A la mesa con mamá: restaurantes para celebrar el Día de las Madres
“Me interesa colaborar en proyectos donde la cocina tenga un sentido más amplio. Aquí hay una intención clara: tomar algo cotidiano y darle un propósito. La Tacostada parte de ingredientes y sabores que nos son cercanos, pero se construye desde el equilibrio, el respeto al producto y la idea de compartir. Si además eso puede traducirse en apoyo real a una causa, entonces la cocina cumple su función más completa”.- Plascencia.

“Esta colaboración parte de una coincidencia en la forma de entender la cocina: un espacio para compartir, pero también para expresar algo más. El platillo reúne la esencia de Mi Gusto Es, los sabores del Pacífico, frescos, generosos y sin pretensión, con la mirada de Javier Plascencia.” agregó Humberto Herrera, cofundador de Mi Gusto Es.
Las ventas de este platillo se donarán a la organización Tijuana Sin Hambre, que combate la inseguridad alimentaria en comunidades vulnerables mediante la entrega de alimentos y el impulso de iniciativas que garantizan acceso a comida digna. Su misión es clara: que nadie se quede sin comer.
Una noche de pizza y vanguardia en la Roma
En esta misma línea, el chef de la casa, Carmelo Carrillo, “Carmelito”, presentará un platillo adicional llamado camarones embolsados a base de camarón, creado especialmente para acompañar este momento de la marca. La propuesta suma su propia lectura a esta etapa de evolución: una cocina que se mueve, que prueba y que responde a lo que pasa dentro y fuera de la mesa.

En el marco de estos lanzamientos, Mi Gusto Es celebra 23 años fiel a su esencia: evolucionar sin perder identidad. Lo hace con Kekarreta, un concepto inspirado en las carretas de Mazatlán que rescata su espíritu callejero —relajado y compartido— y lo traduce a un lenguaje contemporáneo. Es una declaración de rumbo: reinterpretar lo que ya nos gusta y llevarlo a otro nivel sin perder la raíz. Porque si algo ha definido a la marca en estas dos décadas, es su capacidad de convertir lo familiar en una experiencia fresca y cercana.
Síguenos en: Facebook / Twitter / Instagram / TikTok / Pinterest / Youtube







