De acuerdo con unas nuevas estadísticas publicadas por Asda – una cadena de supermercados británico – 1.5 millones de botellas de Prosecco se desperdiciarán esta temporada navideña porque la mayoría de las personas no sabe cómo servir de forma apropiada el trago celebratorio – una verdadera tragedia que puede ser evitada.

Admítelo, algunas veces te emocionas demasiado en la fiesta y agitas la botella. Quizás quieres impresionar a tu amor platónico, que estás viendo por primera vez en tres años, entonces truenas el corcho. Claro, puede ser un movimiento cool, pero crea un desastre pegajoso en tu elegante outfit de fiesta, y tus invitados sólo reciben unas gotas de Prosecco en sus copas. No seas el tipo de persona que desperdicia una fina Champagne o Prosecco.

Por suerte, nuestro Editor Ejecutivo de Vino, Ray Isle, así como Morgan Harris sommelier en jefe del restaurante Aureole en NYC, están aquí para darnos los trucos y tips que necesitas saber para servir tus bebidas burbujeantes sin desperdiciar una sola gota.

Según Isle, antes que nada, debes asegurarte de que tu Prosecco esté frío cuando lo sirvas. Servir la botella fría asegura que no se “espumará y derrame vino cuando la abras”. Si estás de humor festivo y tienes una botella barata de Prosecco a la mano, Isle agrega que servirlo caliente asegura que “rociaras Prosecco sobre todos”. Agitar la botella antes de abrirla (como probablemente hayas visto muchas veces en las películas) es otra forma segura de hacer explotar el Prosecco sobre ti y tus invitados, advierte Isle. Una mejor manera de abrir la botella es “poner un paño de cocina sobre el corcho, sostener el corcho con una mano y la botella con la otra, y luego girar lentamente la botella [mientras] sostienes firmemente el corcho”.

Harris ofrece un método alternativo.

“Generalmente agarro el corcho y luego giro suavemente el fondo de la botella hacia adelante y hacia atrás, aliviando la presión del corcho”, dice. “No hay problema con un pop de celebración, pero estoy de acuerdo en que el vino en todo tu piso nunca es algo bueno. Además, el Prosecco solo tiene [alrededor de] 3 atmósferas de presión, por lo que, en general, será un poco más difícil de abrir que la Champagne o el Cremant, que generalmente tienen de 5 a 6 atmósferas de presión en la botella. Esta es también la razón por la que las burbujas del Prosecco suelen tener un poco más de volumen y ser menos finas como las del Champagne”.

Una vez que tienes la botella abierta, Isle recomienda verter una onza de líquido en el vaso para empezar, y luego dejar que la espuma baje antes de verter el resto, lo que evita que “las burbujas se eleven y se desborden”.

Harris menciona que es aceptable verter el champán en la copa, ya sea en ángulo o en una superficie plana, “pero si vas a servir [las copas] sobre una mesa, solo se necesita un poco de paciencia”, porque es probable que se agitara más desde esa posición. Sugiere que se enfríen los vasos durante unos minutos antes de verter las bebidas, para que las burbujas se “comporten mejor”.

Si tienes sobrantes de vino una vez que todos tengan la copa llena, cierra la botella con un tapón de Champagne, esto te permite refrigerar la botella sin perder sus burbujas.

En caso de que te lo hayas perdido, aquí hay más consejos sobre cómo servir Champagne y Prosecco correctamente (incluyendo por qué debes sostener la botella en un ángulo de 45 grados) y los errores que podrías cometer al beberla.