¿Qué es la kombucha y cuáles son sus beneficios?

Conoce más sobre la bebida que se ha unido a las filas de los superfoods
kombucha

La kombucha ha ido abriéndose paso lentamente. Si la has probado sabes que tiene un sabor ácido peculiar, podría describirse como una sidra de manzana con toques avinagrados. Originalmente consumida en China hace más de 2000 años, llegó al resto del mundo cuando las rutas comerciales comenzaron a expandirse. Debido a su fuerte sabor es una bebida polémica, o la amas o la odias, pero sus adeptos han abierto un mercado que no para de crecer. Otro motivo de su popularidad es que ha sido relacionada con varios beneficios a la salud. Pero, ¿qué es y cómo se hace?

En su esencia, la kombucha es un té verde o negro con azúcar al que le añaden un cultivo de SCOBY (Cultivo Simbiótico de Bacteria y Levadura) —básicamente un hongo de té— y se deja fermentar por unos 10 días. El SCOBY hace su parte comiendo los polifenoles del té y convirtiéndolos en otros compuestos orgánicos que cambian su sabor. Durante esta parte del proceso el té pierde sus sabores frutales y obtiene el característico sabor avinagrado y burbujeante de la kombucha, a mayor tiempo de fermentación el sabor será más intenso y la cantidad de azúcar será menor. Estos nuevos compuestos también tienen beneficios en el sistema digestivo.

Una vez fermentado, se puede envasar y refrigerar (esto evita que se siga fermentando) o se puede realizar una segunda fermentación con otras hierbas y especias para dar sabor a la kombucha. Algunas de las opciones más comunes son jengibre, limón o menta.

Al tratarse de un fermento ligero tiene bacterias benéficas —al igual el yogurt, el kefir y el sauerkraut, por ejemplo— lo que implica que es bueno para la digestión. Las bacterias en la kombucha son conocidas como probióticos y en estudios han sido relacionadas con nuestros antojos, estado de ánimo y niveles de estrés. Las investigaciones también sugieren que para que el efecto sea duradero y que estas bacterias benéficas comiencen a poblar tu intestino, la ingesta de probióticos debe ser constante.