ES UNA TEMPORADA OCUPADA PARA NADINE LEVY REDZEPI, AUTORA DEL NUEVO LIBRO DE COCINA DOWNTIME, Y SU ESPOSO EL CHEF RENÉ, QUIEN ESTÁ POR RE-ABRIR NOMA, SU CELEBRADO RESTAURANTE EN COPENHAGE.  PERO EL 24 DE DICIEMBRE, LA PAREJA SE ENFOCA EN REUNIR AMIGOS Y SERES QUERIDOS PARA COMPARTIR UN FESTÍN QUE CALIENTA EL ALMA Y MUCHA FELICIDAD NAVIDEÑA.

“Para mí lo favorito de la Navidad siempre han sido los aromas que recorren la casa. Me gusta tener algo en el horno todo el día,” dice Nadine Levy Redzepi, cuyo esposo, René, es el chef de Noma, el muy alabado restaurante de cocina moderna nórdica que cerró de manera temporal en febrero, y está preparándose para una reapertura exitosa a principios del año entrante. En casa, la que más cocina para la familia, que incluye tres hijas, (de nueve, seis y tres años) y la madre de Nadine. Especialmente los fines de semana y los días festivos, las comidas en casa de los Redzepi son para pasar el tiempo juntos y con los amigos que seguido reciben en casa, de lugares cercanos y lejanos. Es un tiempo preciado para estar relajados, sin el estrés del restaurante, y lo aprovechan todo lo posible.

No es coincidencia que el primer libro de cocina de Nadine se llame Downtime, y que sea una colección de recetas caseras preferidas que, como ella misma lo dice, se tratan de “borrar la distinción entre la comida familiar y las ocasiones especiales.” Y pocas ocasiones en casa de los Redzepi se pueden comparar a su celebración anual navideña, donde reciben a más de 20 personas en su casa en el barrio de Christianshavn, en Copenhage. Un antiguo taller de herrería del siglo XVII, el espacio tiene muchas vigas de madera rústica, y una fragua que ha sido remodelada para ser una cocina – perfecto para rostizar un ganso repleto de ciruelas y manzanas mientras un porchetta de pork belly con trufas se cuece en el horno.

Para cuando los invitados empiezan a llegar a media tarde, el champán se ha abierto y las mesas están decoradas con bocadillos. “Siempre tenemos mucho pescado ahumado, hueva de pescado curada y queso fresco ahumado en heno,” dice Nadine, a quien le gusta ponerle tártara de salmón a sus papas fritas caseras (“mi más grande debilidad,” admite). Los chicos abren algunos regalos, y luego todos se sientan a disfrutar del festín, acompañado del tradicional ganso y el pork belly “tuerce-tradiciones.” Hay platillos dulces-salados como las papas con caramelo (derecha) y la col roja cocida a fuego lento – que René se pasa días preparando – además de abundantes botellas de vino de Borgoña y Vin Jaune.

Después, la costumbre danesa de cantar y bailar alrededor de un árbol normalmente se suplanta con un juego vivaz de intercambio de regalos que involucra muchos dados que ruedan animados, que permite que todos abran su apetito para el postre de arroz con leche. No se pueden olvidar las galletas de media luna con nuez de castilla  – irresistiblemente crujientes y generosamente cubiertas de azúcar glas – una receta que Nadine tomó de una vieja amiga de su madre y que ha disfrutado desde la niñez. “Para mí,” dice, sonando como una niña pequeña, “estas galletas son la Navidad.”