A finales del siglo XIX hubo una gran migración china al Norte de México. Al barrio de Mexicali, en donde se establecieron, ahora se le conoce como La Chinesca. La llegada de los chinos trajo consigo una cocina mestiza, con ingredientes mexicanos y recetas de China a la que se le conoce como cocina chicalense. Esta es la cocina de Chinaloa, el restaurante de Ramón Orraca y el chef Antonio de Livier.

Sombrillas chinas de papel que cuelgan del techo, una pared repleta de faroles chinos color rojo, un biombo de tela con un tigre de Xiamen y un muro con gatos dorados que suben y bajan el brazo izquierdo para desear buena suerte, son parte de la decoración y chinerías que dan la bienvenida a los comensales en Chinaloa. Entre mesas metálicas y cubetas que funcionan como contenedores de salsas y centro de mesa, se sirven los platillos que el chef De Livier conoce desde niño por su infancia en Mexicali. “Toño”, como muchos lo conocen, es reconocido por otros restaurantes como La Panga del Impostor, en Guadalajara, y los Caldos Ánimo, en Ciudad de México.

Un reconfortante y sabroso caguamanta (estofado de pescado con caldillo de jitomate, chipotle, cerveza, verduras y epazote) hace las veces de la canasta de pan. Este caldo es el abrebocas de lo que vendrá.

El menú tiene muchas opciones para compartir, entre ellas, los aguachiles que preparan con camarón, pulpo, callo, almejas, pescado, atún o toro. Nosotros elegimos el aguachile negro de camarones con habanero quemado que tiene un nivel de picor que no muchos soportan. No hay que perderse los chuncunes—nombre con el que se conocen los rollos primavera— rellenos de chop suey y papada de cerdo acompañados de salsa agripicante.

El lugar es ideal para ir a desayunar después de una noche de fiesta porque puedes saciar tu sed al estilo mexicalense… con una caguama empañalada (cerveza de un litro en envase de vidrio envuelta en periódico).

Aunque hay excelentes opciones para compartir y pedir al centro de la mesa, nos hubiera encantado encontrar más platos fuertes y, ¿por qué no?, una carta de tragos que complementen el clamato con cerveza.

Chinaloa

Durango 359,

Roma Norte, CDMX.

Precio promedio por persona: $450

@chinaloamx