Sotogrande: lujo, sol, golf y gastronomía de calidad

Hablar de Sotogrande es hacerlo de uno de los destinos mejor considerados para practicar golf en toda Europa. También de un resort de lujo con tres piscinas, un fantástico spa y excelentes suites. Conviene no olvidar las canchas de polo o el privilegiado entorno de suaves colinas pegadas al Mediterráneo en el Campo de Gibraltar gaditano. Como colofón, la guinda de este exclusivo destino es su oferta gastronómica: restaurantes de alto nivel centrados en el fantástico producto de la zona con una oferta variada.

Un cortijo que homenajea a Al-Ándalus

La gran apuesta del hotel es Cortijo Santa María 1962. El nombre del restaurante hace referencia al antiguo cortijo situado en los actuales terrenos de Sotogrande y al año de fundación de la urbanización. El menú está diseñado por el chef Nicolas Isnard, ganador de una estrella Michelin. Isnard, de origen francés, es un cocinero viajero que ha ideado un menú centrado en el producto de la zona para rendir homenaje al mestizaje inherente a la identidad andaluza. En el Cortijo Santa María se practica la fusión de los ingredientes actuales con la cocina árabe de la antigua Al-Ándalus.

Por eso, el menú resulta ecléctico pero centrado en los sabores expresivos y aromáticos de la gastronomía regional. Las intenciones están claras desde el principio con “el ritual del pan” que inicia la comida. Se trata de una hogaza de pan estilo árabe con aceite de oliva virgen extra, sal de Cádiz en escamas, flor de sal con especias, majado nazarí de aceitunas, Zirb al-Tomat y mantequilla con azafrán y ceniza. Múltiples sabores para untar y demostrar la enorme versatilidad del producto andaluz.



El menú del cortijo no se entiende sin la “iberoteca” situada en el restaurante. Se trata de una estancia especialmente acondicionada para conservar los mejores fiambres, quesos y chacinas de Andalucía. El comensal puede ver el género antes de degustarlo: jamones, salchichones, chorizos, quesos y productos estrella como el famoso chicharrón de Cádiz. Su cortador experto prepara los platos con una antigua máquina de charcutería, laminando las lonchitas al momento y preservando su aroma. Así, pueden probarse delicias como el lomo de presa ibérica “Belloterra”, quesos andaluces artesanos o el propio chicharrón gaditano. Dan ganas de visitar de nuevo el Cortijo para seguir catando la extensa gama de productos.

El turno de los entrantes continúa con los ingredientes de la cocina andalusí: la rosa de verduras con labneh y vinagreta de granada o el fresco hummus de menta. Dos opciones ligeras con protagonismo vegetal y sabor especiado, puro recetario árabe. En el apartado de principales hay espacio para la pesca del día, hecha al horno Josper con chermoula y salsa de piquillos y naranja. Si tienes la suerte de visitar Sotogrande en temporada de atún podrás probarla con una sabrosa ventresca. También hay lugar para clásicos árabes como el cuscús, preparado con verduras, infusión de hierbas y condimento de harissa.

En el apartado de postres hay un toque afrancesado, ya que puede degustarse alguna de las rutas por quesos andaluces que ofrece la “iberoteca”. Destacan el queso azul de cabra payoya Andazul (único de este tipo en la región), el queso viejo de oveja Lacón o el queso de cabra florida El Cartujo bañado en vino oloroso. En cuanto a los dulces, hay protagonismo para la fruta de temporada con la memoria de frutas de temporada infusionadas con sorbete de fresa y limoncello de cosecha temprana y para opciones más potentes como el ‘Alí babá’ con piña confitada y lima maridado con PX vino dulce de pasas.

Que la variedad no lleve a la idea de que la oferta del Cortijo Santa María 1962 se parece más a un popurrí de canciones de karaoke que a un menú bien reflexionado. El hilo conductor parte de dos ejes claramente marcados: el maravilloso producto de temporada andaluz y las raíces de Ál-Andalus que conectan la gastronomía árabe con la mediterránea.

Del cortijo a los cócteles

Justo debajo del Cortijo Santa María 1962 está IXO Tapas & Bar. Es un espacio de corte más informal, con una barra en el centro y protagonismo de la agradable terraza sombreada con vistas a la Costa del Sol. La idea es la de una plaza andaluza: animada y a la vez tranquila, dependiendo del momento del día. En IXO hay actuaciones de viernes a sábado, con guitarras flamencos y voces de la región.

Cuenta con una extensa carta de cócteles, divididos entre las opciones más clásicas y los combinados de autor. Hay algunos que homenajean a la región, como el Costa del Sol, elaborado con Bombay Dry, shrub de jengibre, sirope de almendra y soda de pomelo. Otros viran hacia lo aromático, como el Fresh Garden Sip, con Bombay Dry, jengibre, zumo de lima, sirope de romero y amargo de Angostura.

La carta de cócteles y bebidas se complementa con una oferta de tapas que recorre diversos clásicos de la gastronomía española: pimientos de Padrón fritos con sal de Santa María, croquetas de rabo de toro y cebolla caramelizada o torrezno ibérico frito.

Toda costa mediterránea necesita su chiringuito

La última opción destacada de Sotogrande es Marxa Chiringuito. Se trata de un espacio de estilo chill out, pegado a la piscina del hotel y con la parrilla como gran protagonista de su carta. Marxa también tiene actuaciones en directo, aunque con protagonismo de DJs y sonidos electrónicos, dándole un toque más moderno.

Sus cinco metros de barbacoa se aprovechan desde el comienzo, con los ajos asados y el pan. En los entrantes, hay platillos más frescos y ligeros antes de pasar a los pescados del día y los cortes de carne de calidad. En este sentido, destaca el ceviche cítrico de lubina de estero, refrescante y sabroso. Las verduras a la parrilla cuidadosamente elaboradas son el mejor aliado para seguir abriendo el apetito: corteza de maíz frita con lima y cilantro y pimientos asados a la leña con cebolleta y piparras.

El gran valor de Marxa es sencillo pero efectivo: pescado del día y buenas carnes preparadas al calor de las brasas. Cómo no disfrutar con un pulpo a la parrilla con alioli de kalamata y chimichurri o el onglet, un corte cárnico francés sabroso similar a la entraña. Conviene detenerse a estudiar la carta con tranquilidad porque hay una gran variedad de propuestas en los principales.

En el turno de los postres es donde el restaurante saca su lado más hedonista. Su gran estrella son los churros caseros con dulce de leche, realmente adictivos. También se ofrecen frutas asadas o recetas clásicas como la crème brûlée de la casa (atención, es para dos, una buena ración).

Marxa Chiringuito completa la oferta del hotel con ese toque más veraniego y ligero. Así, en Sotogrande se oferta una diversidad que puede contentar a todo tipo de clientes. El que demande un toque más sofisticado con sabores elaborados tendrá su sitio en el Cortijo Santa María 1962. Quien quiera unas tapas y disfrutar de cócteles de autor puede acercarse a la barra o la terraza de IXO Tapas & Bar. Por último, el que quiera protagonismo de la parrilla y sabores más reconocibles, tiene el hedonismo de Marxa Chiringuito.

SO/ Sotogrande, un retiro de lujo

Sin embargo, la oferta gastronómica de SO/ Sotogrande no se acaba ahí. También está Society Clubhouse, el restaurante donde se sirven sus desayunos (en ellos, todas las elaboraciones se preparan al momento, nada de bufet libre) y que está abierto en varios turnos para almuerzos y cenas. Funciona como el punto de encuentro para los huéspedes y los visitantes que están en el hotel de paso.

En SO/ Sotogrande Spa & Golf Resort, la restauración es uno de sus muchos servicios de alto nivel. El hotel forma parte de la urbanización, uno de los destinos de lujo y golf más destacados de toda Europa. Es el lugar idóneo para quienes quieran pasar unos días de relax en la Costa del Sol en alguna de sus 152 habitaciones y suites. Además, cuenta con gimnasio abierto las 24 horas del día, spa con diferentes recorridos, tres piscinas y un entorno natural realmente privilegiado.

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