Sabemos que el pescado es de los alimentos más sanos que podemos consumir, pero es uno de los alimentos que se echan a perder más rápido. Esto, debido a que la mayoría de los peces habitan en aguas cuya temperatura es muy baja (cerca de los 0º C) y es por ello que al sacarlos del agua comienzan a descomponerse rápidamente.

Para los que no tenemos la fortuna de vivir cerca del mar o el tiempo de cocinarlo el mismo día que lo compramos, poder mantener el pescado fresco se vuelve complicado. Pero hay algunos trucos que harán que este producto dure más tiempo en el refrigerador, acá te los contamos.

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Cómpralo al final

La mejor forma de conservar el pescado es que esté frío la mayor parte del tiempo, así que espérate al final de tus otras compras para ir por este. Así reducirás el tiempo que pasa expuesto a temperaturas ambiente.

Pide que lo limpien

Pídele al pescadero que lo desangre y le quite las entrañas, estos dos elementos tienen un aroma muy fuerte y harán que el sabor del pescado cambie.

Límpialo otra vez antes de guardarlo

Aunque ya lo limpiaron en la tienda es importante que no lo guardes directamente como llega de la tienda porque durante el tiempo que pasa fuera de la cadena de frío, libera jugos y compuestos que cambian su sabor. Así que al llegar a tu casa lávalo con agua potable para evitar que estos aromas se impregnen en el pescado.

Cómo guardarlo

A pesar de que lo ideal es consumir el pescado el día que lo compras, hay dos métodos que harán que tu pescado dure unos 2 o 3 días en buen estado en el refrigerador. El primero es utilizar un paño húmedo para envolver el pescado, después colócalo en un molde hermético evitando que se encharque o seque—humedece el trapo de vez en cuando para que mantenga su frescura.

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El otro es llenar de hielo granizado una bandeja (como para hornear galletas) o un tupper, envolver el pescado en papel film y colocarlo encima, después coloca más hielo arriba. Esto hará que se conserve a la temperatura ideal para evitar su descomposición.