Lo que el lujo nos dejó

En un contexto global donde impera el deseo de viajar, las opciones para hacerlo guiados por el lujo experimentan una transformación profunda. Aquí un análisis de cómo el 2025 marcó la oferta premium, de acuerdo con la investigación Luxury Travel Report de Preferred Hotels & Resorts, la mayor marca de hoteles independientes de lujo del mundo, con más de 600 propiedades en 80 países, desarrollado en colaboración con la firma estadounidense de investigación y análisis de mercadoThe Harris Poll.

Los resultados plantean que los viajeros de lujo planearon un promedio de ocho viajes de placer este año, incluidos tres internacionales, y más de la mitad gastó más que en 2024. Más allá del costo, la premisa de inversión se enfocó en el significado de los viajes, priorizando experiencias inmersivas y personalizadas que perciban como duraderas, evitando ofertas genéricas y masivas en favor de la autenticidad y la conexión emocional.

Lefay Resort & SPA Dolomiti | Fofo: cortesía Preferred Hotels & Resorts

5 tendencias en los viajes de lujo

El fin de la “beige-ification”

La monotonía cromática y en diseño es cosa del pasado. De acuerdo con el informa, 70 por ciento de los viajeros afirma que la hotelería ha sacrificado su esencia ante la estandarización.



El auge de la “cultura del engaño” y los itinerarios basados en algoritmos ha alimentado una ola de desilusión, donde los destinos se perciben indistinguibles. Ante este contexto, los viajeros de lujo buscan lo irrepetible, tres cuartas partes afirman que no pagarán por alojamientos premium que parezcan genéricos.

Momentos memorables, la nueva moneda del lujo

Los viajeros de este sector buscan experiencias auténticas que transformen radicalmente su visión del mundo y creen recuerdos imborrables. El 64  por ciento de los encuestados afirma que prefiere explorar los destinos de la mano de habitantes del lugar antes que depender de conserjerías automatizadas o guías digitales. La experiencia humana, el conocimiento local y la narrativa auténtica se consolidan como los nuevos símbolos del lujo.

La personalización como estándar imprescindible

La personalización dejó de ser un valor agregado para convertirse en una expectativa básica del lujo. Más del 90 por ciento de los viajeros considera que las mejores experiencias son aquellas que fluyen con sencillez, pero están diseñados con maestría, y el 89 por ciento desea que el encanto local se refleje de manera tangible en los hoteles.

En este contexto, los asesores de viajes emergen como figuras clave: el 84 por ciento de los encuestados afirma que un asesor de confianza resulta más valioso que una búsqueda exhaustiva en internet.

Necker Island Foto: Preferred Hotels & Resorts

El patrimonio, protagonista del viaje de alto nivel

El viajero de lujo ya no quiere observar la historia desde fuera, quiere formar parte de ella. Más del 90 por ciento busca experiencias inmersivas vinculadas con la historia y la cultura local, priorizando estancias con fuerte identidad patrimonial.

Además, con un 71 por ciento de viajeros planeando experiencias multigeneracionales en 2025, aumentó la demanda de alojamientos amplios que fomentaran la conexión familiar.

La fidelización, más personal que nunca

En un entorno de presiones económicas y aumento de costos, los programas de fidelización se consolidan como un factor decisivo. Para el 82 por ciento de los viajeros que buscan experiencias premium, estos programas garantizan consistencia y calidad, mientras que casi dos tercios aseguran que una experiencia previa excepcional impulsa la recompra. La fidelización actual no es transaccional, es emocional, humana y profundamente personalizada.

El informe fue realizado entre febrero y marzo de 2025, con más de 500 viajeros estadounidenses que cumplen criterios de alto poder adquisitivo, incluyendo ingresos familiares superiores a 250 mil dólares anuales y un gasto mínimo de 10 mil dólares al año en viajes de placer.

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