Prepara el guacamole perfecto con los siguientes pasos

No tires el hueso, te puede ayudar para después.

El guacamole es uno de los platillos mexicanos que más nos representa en el extranjero —de hecho en tiempos de Super Bowl es lo que más se consume —. En Estados Unidos se utilizan más de 100 mil toneladas de aguacate en esa temporada.

Y aunque podría parecer como algo muy sencillo de preparar, hay ciertos trucos que puedes aplicar para elevar el sabor y textura de tu guacamole.

Aquí algunos pasos para prepararlo a la perfección:

Primero debes asegurarte de que los aguacates no estén ni muy blandos, ni muy duros, es decir en su punto de madurez exacto. Un buen truco es quitarle el botón de arriba (donde cuelga de la rama) y checar el color sea café claro, si esta muy verde, aún no está listo.

Una vez que estén tus aguacates listos, corta por la mitad horizontalmente y quita el hueso.

Con ayuda de una cuchara saca la pulpa y colócalo en un molcajete grande.

También te puede interesar: Pasos para preparar el arroz perfecto

El guacamole clásico lleva jitomate, cebolla, chille serrano y cilantro, pero puedes agregar algunas cosas para darle un giro. Por ejemplo, el aclamado chef Rick Bayless le pone jitomates deshidratados a su guacamole, algunas otras personas sustituyen el serrano por chipotles y en lugar de cebolla cruda puedes añadir cebollitas asadas al carbón.

Algunas personas piensan que agregar algo más (que no sea aguacate) como base del guacamole es incorrecto, pero la verdad es que una pequeña cuchara de sour cream o crema entera hacen que la textura sea un poco más suave. Otra forma de suavizarlo es con una cucharadita de aceite de oliva.

El toque final es ponerle chicharrón seco y un poco de queso fresco o de morral desmenuzado.

Para que dure más:

Puedes ponerle el hueso del aguacate en el centro para evitar que se oxide o unas gotas de limón de amarillo con una cucharada de aceite de olivo.