
Lo que comenzó como una forma de sobrellevar la incertidumbre, hoy es un proyecto que está redefiniendo la industria. Vinos Chidos nació en la sala de su fundador, Noah Tovares, y tras consolidarse como una de las tiendas en línea más populares, ahora expande su modelo de negocio al sector restaurantero en la Ciudad de México.
Las manos mexicanas detrás de los vinos de California
Desde el inicio, el proyecto apostó por etiquetas con identidad: vinos orgánicos, de pequeños productores y con una historia detrás. Más que vender botellas, la intención siempre fue conectar con el concepto de terroir, es decir, con el origen, la tierra y las manos que dan vida a cada vino.
Con el tiempo, Vinos Chidos dejó de ser únicamente una tienda en línea. El crecimiento fue natural: primero llegaron los espacios físicos, luego un club que fomentaba la convivencia entre amantes del vino y, más recientemente, una nueva etapa enfocada en la distribución a restaurantes, bares y hoteles en la Ciudad de México, donde sus etiquetas comienzan a formar parte de la experiencia gastronómica.
Comunidad y experiencias: La filosofía de Vinos Chidos
A diferencia de propuestas más tradicionales, Vinos Chidos ha construido su identidad alrededor de la comunidad y la experiencia. Su filosofía es clara: el vino no tiene reglas estrictas, lo importante es disfrutarlo.

Hoy, este enfoque se traduce en un ecosistema completo: desde la compra de botellas, hasta encuentros entre personas con intereses similares, pasando por su presencia en restaurantes, donde el vino se integra directamente con la gastronomía. Esta última fase representa, en palabras del propio Tovares, la consolidación de su proyecto.
Bloodlust Wine Bar: diseño surrealista y apoyo a productores locales de vino
Logística eficiente: El motor detrás de Vinos Chidos
Detrás de esta expansión hay una estructura sólida. La marca ha desarrollado un sistema de distribución para el sector gastronómico donde los establecimientos pueden comprar Vinos Chidos y recibirlos el mismo día, funcionando con la eficiencia de un “Amazon Prime” del vino.
Actualmente, Vinos Chidos atiende a alrededor de 500 clientes, entre restaurantes, bares, tiendas y hoteles, además de colaborar con múltiples marcas para ampliar su oferta. Este modelo ha sido clave para posicionarse en un mercado cada vez más dinámico.
Las nuevas tendencias de consumo en México
Más allá del crecimiento de la marca, Vinos Chidos también refleja un cambio en los hábitos de consumo. La tendencia apunta hacia vinos más frescos, ligeros y accesibles, dejando atrás los perfiles pesados dominados por barrica.

Además, hay una mayor apertura hacia etiquetas versátiles, que pueden disfrutarse en distintos momentos, con o sin comida, y con una inclinación creciente por procesos más naturales y orgánicos. En este contexto, el vino mexicano continúa ganando terreno, acercándose cada vez más al consumo de etiquetas internacionales.
Conoce la historia secreta del vino japonés
Vinos Chidos: Un proyecto en constante evolución
A seis años de su creación, Vinos Chidos no solo celebra su crecimiento, sino que refuerza su presencia con esta nueva etapa en restaurantes, ampliando su alcance y consolidando su lugar dentro de la escena gastronómica. Con una visión que combina accesibilidad, comunidad y autenticidad, el proyecto de Noah Tovares sigue evolucionando, llevando el vino a nuevos espacios y públicos.
Síguenos en: Facebook / Twitter / Instagram / TikTok / Pinterest







